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La negligencia en el uso inadecuado de un grupo electrógeno, por un lado, y de una máquina desbrozadora, por el otro, son las posibles causas del inicio de los incendios, según ha informado hoy la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha.

El Seprona de la Guardia Civil de Toledo ha imputado a F.J.P.E., de 29 años, por el incendio forestal de Los Navalucillos y a J.R.R.H y J.V.F., de 31 y 43 años, por el incendio de Hormigos, ambos iniciados el día 13 de agosto.

En el caso del incendio en Los Navalucillos, en el paraje 'Las Loberas', el uso de una máquina desbrozadora de carreteras ocasionó la quema de 40 hectáreas de monte bajo, pinos y encinas, por lo que se ha imputado por imprudencia a F.J.P.E., ya que no se adoptaron las medidas de seguridad suficientes, según la nota de prensa.

En este incendio, que quedó totalmente extinguido nueve horas después de su inicio, colaboraron efectivos de la Guardia Civil, cinco retenes de incendios, otras tantas dotaciones de bomberos de Belvís de la Jara, dos aviones y dos helicópteros.

En cuanto al incendio de Hormigos (Toledo), se produjo por una negligencia consistente en el mal uso de un grupo electrógeno de soldar que ocasionó la quema de 15 hectáreas de monte bajo y pastos.

La Delegación del Gobierno recuerda que la época actual es de alto riesgo, con temperaturas muy elevadas, escasa humedad y alta probabilidad de ignición de masas forestales.