sábado, 15 agosto 2020 22:06

Caen tres temidos hermanos sicarios en la mayor operación contra “oficinas de cobros”

En la operación han sido arrestadas dieciséis personas -quince colombianas y una española- que presuntamente ejercían de sicarios, cobrando deudas vinculadas al tráfico de drogas mediante amenazas y en muchas ocasiones mediante secuestros o “amarres”.

De hecho la Policía Nacional les detuvo, tras nueve meses de investigación, cuando tenían previsto secuestrar de manera inminente a varias personas en Tarragona, Salamanca Valencia y Málaga.

Se trata de la mayor operación contra este tipo de entramados tanto por la relevancia de los detenidos como por la gran cantidad de policías de diferentes unidades, incluidos el GEO y los antidisturbios, que han participado en la misma, que suman más de 150.

La “oficina de cobro” desmantelada era liderada por tres hermanos, los Upegui, que según los investigadores han participado en numerosas extorsiones y en el secuestro de al menos dos compatriotas. Contaban con una “prestigiosa fama” en España y en Colombia.

Una sola llamada o mensaje suyo a las personas que debían dinero hacía que éstas les entregaran inmediatamente “todo lo que podían”, según han informado en rueda de prensa dos responsables de la UDYCO y de la Policía Judicial junto al inspector jefe Lorenzo Martínez, responsable de la Sección de Relaciones Internacionales de la Policía Nacional.

Si los extorsionados no tenían dinero entregaban objetos de valor, como cuadros, caballos o coches.

Dos de los hermanos arrestados ahora fueron detenidos en 2005 en la operación contra la denominada “oficina de cobro del Dinámico”, en la que el cabecilla huyó a Colombia, por lo que los dos hermanos se hicieron cargo de la organización.

El tercero estaba fugado de prisión desde 2001, pero ahora ha sido detenido.

Los arrestados -once hombres y cinco mujeres- tienen entre 30 y 40 años y han pasado hoy a disposición judicial tras su detención el pasado lunes.

Aunque no se ha detallado el número de víctimas a las que han extorsionado, la Policía calcula que eran muy numerosas, ya que los miembros de la oficina solía hacer entre diez y veinte llamadas al día, casi todas para amenazar con actuar si no se pagaba lo adeudado.

Todas las víctimas que ha constatado la Policía por el momento eran colombianas y a la mayoría se las amenazaba con secuestrar o matar a sus familiares en Colombia, donde la “oficina de cobro” solía ejecutar los secuestros e incluso homicidios.

Los mandos policiales han relatado que los sicarios suelen trabajar por encargos y cobrar el 50 por ciento del dinero que adeudan las víctimas a la persona que les contrata, aunque en ocasiones también trabajan como autónomos.

A pesar de ganar una gran cantidad de dinero, este grupo no llevaba una vida ostentosa, lo que supone un perfil diferente al de los narcotraficantes, han explicado los mandos policiales.

No obstante, la “oficina de cobro” de los hermanos Upegui había ampliado recientemente su actividad criminal hacia el narcotráfico y supuestamente blanqueaba el dinero obtenido con la venta de droga en locutorios.

Las dieciséis detenciones se han practicado en la provincia de Madrid y en la localidad toledana de Seseña, y los diez registros se han llevado a cabo en Madrid capital, en las localidades madrileñas de Parla, Alcorcón y Valdemoro, y en Seseña.

Se han intervenido tres pistolas semiautomáticas, 200 gramos de cocaína, un chaleco antibalas, 13 vehículos y 40 teléfonos móviles, entre otros efectos como un cuadro con la figura de un Cristo crucificado.