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En un comunicado, la Policía informó de que todavía no se ha efectuado detención alguna en relación con la agresión, ocurrida el pasado miércoles por la noche, aunque se están siguiendo pistas que pronto podrían conducir a los responsables.

La recompensa, que puede parecer pequeña en los países desarrollados, supone un montante sustancial para los isleños, que perciben ingresos mensuales inferiores a los 500 dólares.

Las víctimas, de 18 años e identificadas como Kate Gee y Kirstie Trup, sufrieron diversas heridas en el rostro, el pecho, las manos y el estómago, aunque sin peligro para sus vidas.

El suceso ocurrió en la capital de Zanzíbar, Stone Town, y las jóvenes fueron evacuadas al Hospital Aga Khan de Dar es Salaam, capital comercial de Tanzania, para recibir tratamiento médico.

El presidente tanzano, Jakaya Kikwete, que visitó ayer a Gee y Trup en el hospital, ordenó una investigación del suceso.

“Este vergonzoso ataque mancha la buena imagen de nuestro país”, afirmó Kikwete.

El ataque contra las jóvenes, que trabajan como voluntarias para la ONG Art in Tanzania, acaeció cuando se dirigían a un restaurante de Stone Town a cenar y fueron sorprendidas por dos desconocidos que viajaban en una motocicleta y les arrojaron ácido.

De momento, las autoridades desconocen el motivo del ataque, un hecho insólito en la capital de Zanzíbar, cuyo casco histórico fue declarado en 2000 patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

En el último año, la isla, cuya principal fuente de ingresos es el turismo, ha sido escenario de varios ataques, incluido uno con ácido cometido contra un clérigo musulmán en noviembre de 2012, y la muerte a tiros de un sacerdote católico el pasado febrero.

El archipiélago de Zanzíbar, famoso mundialmente por sus exóticas playa de arena blanca, se encuentra a unos cincuenta kilómetros de la Tanzania continental.