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MADRID (Reuters) – Un día después de un intenso debate en el que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, trató de salir al paso de un escándalo de corrupción protagonizado por el extesorero de su partido, los distintos diarios diferían al calificar el viernes su intervención como una lección política o como un discurso sin respuestas.

El mensaje común fue elogiar el hecho de que Rajoy, cuya imagen se ha visto fuertemente afectada por el escándalo, admitió por primera vez y ante el pleno del Congreso haberse equivocado al confiar en el extesorero y exgerente de su partido Luis Bárcenas, a quien dio su apoyo hasta marzo pasado.

El jefe del Ejecutivo no había abordado tan directamente el escándalo desde que en enero trascendiera que Bárcenas tenía cuentas multimillonarias en Suiza y era el presunto autor de una contabilidad manuscrita con supuestos sobresueldos a miembros del PP, incluido Rajoy, entre 1991 y 2008.

“Crisis no solventada”, era el titular del editorial del diario El País, que agregaba que “la comparecencia de Rajoy deja sin resolver la grave situación por el estallido del caso Bárcenas”.

“Se trata del reconocimiento de una equivocación cuya gravedad ha pesado de forma extraordinaria en la sociedad española durante los últimos seis meses. Pero el presidente no extrajo a continuación consecuencia política alguna: no admitió ningún tipo de culpabilidad y anunció que ni se planteaba la dimisión o el adelanto electoral, como le pidieron varios grupos de la oposición”, sostuvo El País.

Durante su comparecencia extraordinaria del jueves, Rajoy, en un discurso de una hora de duración, abordó el asunto diciendo: “Los hechos sobre los que deseo informar a la cámara se resumen en dos palabras: me equivoqué (…) Cometí el error de creer a un falso inocente”.

“Rajoy esquivó ayer gracias a su gran habilidad como parlamentario el peor momento de su presidencia. Pero la crisis política sigue abierta tras la publicación de la contabilidad B de su partido por quien fue su tesorero, el conocimiento de las cuentas suizas de éste y el cruce de mensajes de apoyo con el propio presidente”, agregó.

Desde la oposición, partidos como PSOE, Izquierda Unida, UPyD o ERC pidieron la dimisión de Rajoy y le recriminaron que hubiera intercambiado mensajes de texto con el extesorero en los que le daba su apoyo después de conocerse la existencia de dichas cuentas.

El diario conservador ABC, que titulaba su editorial “Lección política de Rajoy”, sostuvo que “el reconocimiento de su error por creer a un 'faso inocente', que jalonó sus intervenciones, y la sinceridad con que lo explicó son hitos inéditos en la reciente historia parlamentaria de España. Quizá solo podría reprochársele el no haberse manifestado así hace semanas”.

ABC publicó en sus páginas un sondeo de Análisis e Investigación que sostenía que un 54,1 por ciento de los encuestados creen que Rajoy salió igual o reforzado del debate, frente a un 43,3 por ciento que cree que salió debilitado.

“Rajoy planteó un debate con alto nivel político, inesperado para la oposición socialista y demoledor para (el líder de la oposición Alfredo) Pérez Rubalcaba”, agregó ABC.

“CUERPO A CUERPO”

El PSOE había amenazado al Gobierno con la presentación de una moción de censura si Rajoy se negaba a comparecer ante un Congreso donde cuenta con una robusta mayoría absoluta.

La portavoz parlamentaria del PSOE, Soraya Rodríguez, dijo el viernes en declaraciones a Tele5 que el partido seguía sin descartar el recurrir a ese instrumento, ya que consideraba que Rajoy “no dio ni una sola explicación”.

Bárcenas, que dirigió las finanzas del PP durante dos décadas, está en prisión acusado de delitos contra la Administración y la Hacienda Públicas, blanqueo de capitales, estafa procesal en grado de tentativa y de falsedad en documento mercantil dentro del caso de corrupción Gürtel, una red empresarial que habría agasajado a políticos a cambio de la concesión de contratos para sus empresas.

Los fiscales dicen que acumuló hasta 48 millones de euros en cuentas en bancos suizos que no procedían de ganancias legítimas.

Rajoy sostuvo en el pleno que creyó en la inocencia de Bárcenas hasta que se conocieron los datos de sus cuentas millonarias en Suiza, y afirmó que el ataque al Partido Popular forma parte de la estrategia defensiva del extesorero.

Desde el diario El Mundo, que ha publicado la presunta contabilidad original de Bárcenas, se estimó que Rajoy no había logrado convencer con sus explicaciones.

“Una cosa es dar la cara y entrar en el cuerpo a cuerpo, como Rajoy hizo ayer, y otra convencer. No lo logró porque, aunque reconoció que se había equivocado al depositar su confianza en Luis Bárcenas, negó que el PP se hubiera financiado ilegalmente y la existencia de sobresueldos opacos a Hacienda sin ningún otro argumento que su honor herido”.

“No aportó ninguna explicación verosímil sobre la contabilidad de Bárcenas y se empeñó en cubrir las vergüenzas del partido con su palabra”, agregó.

Por su parte, el diario La Razón, cuyo editorial presentaba una crítica acérrima a la intervención de Rubalcaba, elogió el “coraje y honestidad” de Rajoy al reconocer que se había equivocado al confiar en Bárcenas.

“Ayer fue un día importante para la vida política española: por primera vez, un presidente del Gobierno reconoce haber cometido un error. Eso le honra como político”.

La desconfianza creciente ante la clase política y los casos de corrupción que han sacudido la vida pública española han llevado al PP a caer vertiginosamente en los sondeos de intención de voto.