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La Guardia Urbana denunció a tres bañistas por ignorar la prohibición de entrar en el mar que señala la bandera roja y, además, desoír e incluso insultar y dedicar gestos obscenos a los socorristas que les advertían del peligro.

Uno de los multados es un hombre de 64 años, que tuvo que ser rescatado de la playa del Miracle y evacuado al hospital.

Los otros dos son dos turistas italianos que se bañaban en la playa Llarga e insultaron a los socorristas de la Cruz Roja, por lo que avisaron a la Guardia Urbana, que los obligó a salir del agua y los multó con 500 euros.

Joan Carles Castellví, coordinador de la Cruz Roja de las playas de Tarragona, en declaraciones a Efe ha lamentado que “los bañistas no son conscientes del peligro, hay corrientes y resacas que ponen en riesgo su vida y la de los socorristas si tienen que auxiliarlos”.

El domingo, la Cruz Roja tuvo que rescatar a 25 personas que no podían salir del agua justamente por la resaca y uno de ellos, un hombre de 66 años en la playa de la Savinosa, tuvo que ser trasladado al hospital.

Castellví señala que “muchos bañistas, en vez de hacer caso a los socorristas, nos increpan, nos gritan y nos insultan; hay veces que no damos abasto”.

Muchos bañistas, además, salen del agua y vuelven a meterse cuando el socorrista ha ido a otro tramo de playa, por lo que se multiplica el trabajo.

Otros socorristas de la Cruz Roja consultados por Efe en las playas de Calafell-Cunit y El Vendrell, que han registrado accidentes esta temporada, coinciden en denunciar la “actitud incívica e incomprensible” de algunos bañistas a los que advierten.

Estos socorristas explican que “a menudo nos insultan a gritos en vez de hacernos caso y luego les tenemos que rescatar”.