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Según informó hoy el Ministerio del Interior español, los detenidos de esa banda de moteros querían invertir en este proyecto una importante cantidad de dinero procedente de sus actividades ilegales de Turquía y Alemania.

En la operación policial, que supuso el desmantelamiento del entramado de empresas y negocios fraudulentos que servían para cometer el blanqueo de capitales, fue detenido el líder europeo de los Ángeles del Infierno, cuya identidad no se reveló.

Las actividades criminales de los detenidos van desde un homicidio en grado de tentativa hasta blanqueo de capitales, tráfico de drogas y de armas, delitos relativos a la prostitución, extorsiones, atentado a agente de la autoridad, apropiación indebida, amenazas, coacciones, robo con violencia, extorsión y detención ilegal, según fuentes ministeriales.

Un juez de la Audiencia Nacional española se desplazó hoy a Mallorca para comenzar el interrogatorio de los detenidos, entre ellos los máximos responsables de la banda en Mallorca y el líder de la organización en Alemania, que lo es también a nivel internacional.

Los Ángeles del Infierno funcionan en lo que ellos denominan “capítulos” o grupos. El de Mallorca es el más importante, está integrado por personas de toda Europa, pero predominan los alemanes, y sus cabecillas están reclamados por la Justicia germana por varios delitos.

Los ingresos obtenidos con las diferentes actividades delictivas eran blanqueados por “capítulos” en otros países.

En la operación policial se practicaron treinta registros en los que se intervinieron armas de fuego, varias armas blancas, una defensa eléctrica, 10 automóviles, 4 motocicletas de alta gama, embarcaciones, cerca de 50.000 euros, numerosas joyas y diversas cantidades de cocaína, marihuana y anabolizantes.

Según Interior, las investigaciones comenzaron hace dos años contra esta organización delictiva de ámbito internacional en la que una importante fuente de ingresos provenía de la explotación sexual de mujeres en distintos clubes de Alemania.

Las víctimas eran obligadas a prostituirse bajo amenazas y coacciones e incluso llegaban a utilizarlas como personas interpuestas en trámites administrativos como la titularidad de empresas o bienes.

Los detenidos usaban de forma habitual la violencia para cometer diversos delitos y para enfrentarse a otras bandas rivales.

Otra de las vías de obtención de dinero consistiría en la práctica de extorsiones (también cobro de deudas o “consecución” de inversiones o propiedades), principalmente a ciudadanos extranjeros.