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Las órdenes de evacuación fueron emitidas para una zona agreste de bosque y matorral conocida como Idyllwild donde habitan unas 6.000 personas y en la que a primera hora del jueves se registraban más de 37 grados centígrados.

Únicamente está bajo control un 15 por ciento del incendio que se declaró el pasado lunes por causas que se investigan y ha calcinado 23 estructuras, entre ellas 7 viviendas.

Se estima que, a día de hoy, el coste de los daños ocasionados por las llamas ronda 5,5 millones de dólares.

Las autoridades californianas han dispuesto un dispositivo de extinción en el que trabajan casi 3.000 personas, entre más de medio centenar de equipos de bomberos apoyados por 228 camiones, 15 máquinas excavadoras y 17 helicópteros.

Los bomberos lograron frenar parcialmente el avance del fuego durante la noche, unos trabajos dificultados por lo agreste del terreno y los vientos.

La previsión meteorológica para el jueves hace prever una jornada complicada con rachas de viento de aire seco provenientes del este y altas temperaturas.

La humedad del aire se sitúa entre un 5 y un 10 por ciento.

Servicio Forestal de EE.UU. calificó de “extremo” el potencial de crecimiento del incendio durante las próximas horas.