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El permiso semestral para que los barcos ingresen en aguas costarricenses no ha sido aprobado por el Congreso, cuyos diputados se encuentran de vacaciones, por lo que desde el pasado 1 de julio Costa Rica no cuenta con el apoyo norteamericano.

“No se dieron los permisos y es un mensaje directo al narcotráfico de que puede utilizar determinadas rutas donde no tenemos la capacidad de interdicción”, declaró a los periodistas el ministro costarricense de Seguridad, Mario Zamora.

El funcionario explicó que, por sus características, el Servicio Nacional de Guardacostas costarricense “tiene rangos limitados de patrullaje”, especialmente en aguas alejadas de la costa y que es ahí en donde las naves estadounidenses “son una ayuda indispensable para ejercer control soberano sobre el mar territorial”.

El ministro dijo que espera que el permiso para los barcos norteamericanos vigente para el segundo semestre del año sea una prioridad para los diputados a partir del próximo lunes, cuando regresen de unas vacaciones de tres semanas.

Zamora criticó a los legisladores porque considera que cada semestre hay dificultades para habilitar el ingreso de las naves estadounidenses.

“El escenario de la revisión cada seis meses (en la Asamblea Legislativa) lo que nos hace es estar secuestrados por una discusión ideológica, donde el problema de fondo no son los barcos, sino su nacionalidad”, afirmó el ministro.

Dijo que prueba de ello es que hace algunas semanas los diputados aprobaron rápidamente la llegada de un barco de la marina colombiana con fines de que guardacostas costarricenses recibieran capacitación.

El patrullaje marítimo conjunto con Estados Unidos está vigente desde 1999 con resultados “exitosos” en los decomisos de cocaína que transitan desde el sur hacia el norte del continente, así como de marihuana proveniente de Jamaica hacia Costa Rica, aseguró Zamora, cuyo país no tiene ejército desde 1948.