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Rapoport, en una entrevista con la emisora de radio 'France Info', se esforzó en desvincular el descarrilamiento mortal de un tren el pasado viernes al sur de París con la falta de mantenimiento por parte de su empresa, Red Ferroviaria de Francia (RFF).

“Nuestros métodos de mantenimiento y de explotación garantizan la seguridad”, afirmó antes de explicar que las infraestructuras ferroviarias “tienen una duración de vida larga”.

Y aseguró que en caso de que sus capacidades disminuyan lo que hace RFF o la compañía ferroviaria SNCF es disminuir la velocidad de circulación, espaciar el periodo de paso entre trenes o incluso, en caso extremo, dejar de utilizar un equipamiento.

En esa línea, insistió en que “no hay relación ente la edad de un equipamiento y el nivel de seguridad” y en que “el tren es perfectamente fiable en Francia”.

A ese respecto, recordó que “el último gran accidente” de trenes en Francia se había producido hace muchos años.

Sobre el siniestro de Bretigny sur Orge, en el que murieron seis personas y varias decenas resultaron heridas, Rapoport reiteró que saben “el motivo por el que el tren descarriló”, una pieza que sujeta las vías, la eclisa, que se soltó y se introdujo en un cambio de agujas.

Pero reconoció que no saben “las causas por las que esa eclisa se soltó”, y ése es el objetivo de las tres investigaciones que llevan a cabo de forma paralela la justicia, el Ministerio de Transportes y la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) con RFF.

Interrogado sobre la posibilidad de un sabotaje, respondió: “Lo esencial para nosotros es insistir en que no excluimos ninguna hipótesis pero no privilegiamos ninguna”, y añadió que no van a entrar en especulaciones.

Más allá de este siniestro, que va a impedir la circulación de trenes al menos esta semana por Bretigny sur Orge, que es un importante nudo ferroviario al sur de París, señaló que las inversiones en renovación de la red se han incrementado en los últimos cuatro o cinco años.

Así se ha pasado de renovar unos 500 kilómetros de vías a un millar actualmente.

El presidente francés, François Hollande, dijo ayer que hay que “hacer mucho más por el mantenimiento de las líneas convencionales”, a las que dijo que se va a dar “prioridad” en las inversiones en los próximos años, frente a la construcción de nuevas líneas de alta velocidad.