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El tribunal de menores, que había concluido las vistas por el juicio la semana pasada, no adujo razones para postergar el anuncio de la sentencia, que tendrá lugar el próximo 25 de julio.

Esa corte debía decidir el castigo contra el único de los seis presuntos implicados en la brutal agresión sexual en grupo a una joven estudiante de 23 años en un autobús de la capital india, que era menor de edad cuando sucedieron los hechos.

Aunque acaba de cumplir 18 años, el acusado tenía entonces 17 y por eso, en virtud de la legislación india, se enfrenta a una pena máxima -y probable según su abogado defensor- de tres años de internamiento.

Una vez que cumpla eventualmente ese castigo en su historial no quedará registrado el delito.

Tachado al comienzo de las pesquisas por la policía como uno de los agresores más violentos, una gran parte de la sociedad india se mostró muy contrariada ante la posibilidad de que este acusado reciba un castigo tan leve.

La víctima, una estudiante de Fisioterapia que algunos medios de comunicación bautizaron como Amanat pese a que existen diversas versiones, fue violada y torturada durante 40 minutos el 16 de diciembre junto a su novio en un autobús en marcha en Delhi.

Tras la paliza ambos fueron arrojados a la carretera desnudos y heridos.

La chica falleció trece días después en el hospital de Singapur al que fue trasladada tras la agresión, que según el parte médico le causó “infección en los pulmones y el abdomen, y una herida cerebral importante”.

El crimen desató una ola de movilizaciones sin precedentes en el gigante asiático para protestar por la situación discriminatoria que sufre la mujer.

El padre de la víctima pidió que el adolescente fuese juzgado como un adulto y en las numerosas manifestaciones que se produjeron en la India, e incluso en círculos políticos, se demandó modificar el Código Penal para elevar las penas en caso de violaciones por parte de menores.

Pero un comité creado por el Gobierno para recomendar enmiendas a las leyes rechazó finalmente rebajar la edad penal de 18 a 16 años, de ahí que es posible que el veredicto contra este acusado cause gran controversia.

En otro tribunal de la capital india, en el distrito meridional de Saket, se desarrolla desde principios de año el juicio contra los cuatro acusados por el crimen que sí son mayores de edad y que podrían ser castigados con la pena de muerte.

Se espera que esa corte anuncie su veredicto a finales de mes, con lo que podría coincidir en el tiempo con el que emita el tribunal de justicia juvenil.

Un sexto implicado, el presunto cabecilla del grupo, se suicidó en la cárcel en marzo según la versión ofrecida por las autoridades, que no aclararon suficientemente los detalles de su misterioso auto-ahorcamiento en una celda compartida con más reos.

Tras la violación mortal de diciembre la prensa india se ha hecho eco de continuos casos de aberrantes agresiones sexuales y se ha instaurado una cierta psicosis en la sociedad, y entre los visitantes al país.

En abril, la importante cámara de comercio ASSOCHAM difundió un estudio que reflejaba que en el primer trimestre de 2013 la llegada de visitantes a la India a través de operadores turísticos cayó un 25 % y que la bajada fue aún más pronunciada en las mujeres (-35 %).