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Las dos testigos, una de ellas menor de edad, estuvieron presentes junto a Langdon en el momento en que se produjo el tapón humano en uno de los pasillos del Madrid Arena y que provocó la catástrofe de la fiesta de Halloween.

Langdon, de 17 años, murió dos días después del suceso a consecuencia de la gravedad de las lesiones que sufría y por las que permaneció ingresada en estado crítico en el hospital Doce de Octubre.

Los testimonios de estas dos amigas resultarán fundamentales para el esclarecimiento de los hechos en el lugar de la tragedia, así como el procedimiento de acceso al recinto, al que no podían entrar menores.

Una de las dos jóvenes que declara hoy tuvo incluso que ser atendida por los servicios de emergencia, al igual que otra de las testigos, citada para el viernes.