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“Después el imperio soviético ningún poder externo tuvo la valentía de querer limitar la independencia de los húngaros abiertamente, eligiendo una forma legal”, afirmó Orbán a la radio pública “Kossuth”.

El primer ministro húngaro aludía así al informe elaborado por el eurodiputado portugués de Los Verdes Rui Tavarés, en el que propone crear mecanismos para controlar el cumplimiento de los valores y normas europeos en los países miembros de la Unión Europea (UE).

Los eurodiputados aprobaron el documento en el que se muestra la preocupación por la situación de los derechos fundamentales en Hungría tras la última reforma constitucional y la aprobación de nuevas leyes, que según el informe, no respeta la separación de poderes ni la independencia de los jueces.

El primer ministro húngaro recalcó que el llamado “Informe Tavares” atenta contra los tratados de la UE y que así “debilita la unión”, aunque luego matizó que “Bruselas no es Moscú”.

Orbán reiteró que considera el informe un ataque “contra Hungría y los húngaros” y agregó que no quiere vivir en “un imperio” con un centro que determina qué se debe hacer en “las periferias”.

Budapest ha enviado, después de la aprobación del informe, un memorando a los eurodiputados, en el que el gobierno responde a las críticas, recordó Orbán.

Desde que llegó al poder en 2010, el gobierno de Budapest tuvo numerosos conflictos con la UE y otros organismos como el Consejo de Europa, por su polémicas reformas legales, criticadas por limitar las libertades, como, entre muchas otras, la llamada “ley mordaza” sobre la prensa.