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Los manifestantes, integrados por artistas, periodistas y representantes de organizaciones civiles y sindicales, se apostaron afuera de la sede diplomática estadounidense con banderas bolivianas y pancartas, y realizaron representaciones artísticas en apoyo a Morales.

Con mantas en las que se leía “Bolivia y México un sólo pueblo” y “Barack Obama es también un títere de los neoliberales”, los manifestantes gritaron consignas como “¡Evo duro, a los yanquis dales duro!”, en medio de un gran despliegue de policías.

El coordinador del Comité Mexicano de Solidaridad con Bolivia, Héctor de la Cueva, leyó un discurso en el que reprochó la actuación de varias naciones europeas al “poner en riesgo la vida de Evo Morales” y calificó como “una vergüenza” que esos países “se subordinen a la orden de Estados Unidos”.

“Estamos aquí porque los mexicanos sentimos a Evo como nuestro y porque ha sido un agravio para toda América Latina, para sus trabajadores y para sus pueblos indios”, acotó.

En ese mismo acto, el ex embajador de Bolivia en México Jorge Mansilla Torres expresó su sospecha de que, el suponer que el extécnico de la CIA Edward Snowden viajaba en el avión de Morales, “es un pretexto para acabar con el presidente de Bolivia”.

Por ello, dijo, “no va a quedar lo de Evo en anécdota y por eso vamos a pedir sanciones internacionales para los que así nos ofenden”. “Estamos presentando la reclamación de la ONU y ahora los pueblos del mundo serán nuestros máximos jueces”, agregó.

Al término de la manifestación los coordinadores del evento entregaron a personal de la embajada estadounidense una carta dirigida al gobierno de ese país para expresar su solidaridad con Bolivia y con Evo Morales.