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A pesar de tratarse de un concepto bastante común y abundante en nuestra jerga habitual, definiremos al préstamo como una operación en la que una entidad de carácter financiero nos proporciona una cantidad de dinero solicitada previamente. La transacción se formaliza a partir de un contrato en base al acuerdo entre las dos partes involucradas: el solicitante, y la entidad que lo presta. En los préstamos, el individuo que recibe la suma monetaria adquiere, desde el momento en que se produce, la obligación absoluta de devolver ese dinero en un período de tiempo o plazo establecido a priori. Por otra parte, también deberá realizar el pago de unas comisiones estipuladas y de los intereses acordados entre entes. Muchas personas en la actualidad se decantan por solicitar estos créditos por internet, debido principalmente a la agilidad y rapidez que los mismos ofrecen.

Sin embargo, la solvencia económica de cada persona determinará en gran medida sus posibilidades a la hora de pedir dinero de esta forma, así como la cuantía que sería viable demandar. No obstante, nunca está de más tratar de informarse sea cual sea su naturaleza profesional. Y es que para solicitar un préstamo es preciso disponer de ingresos de forma regular para mostrarle a la entidad financiera que se dispone de la capacidad necesaria para afrontar el posterior pago del mismo.

Normalmente el trámite es más rápido cuando se solicita a una firma de préstamos online, pero en los bancos también hay disponibles diferentes opciones que permiten solicitar un préstamo sin presentar una nómina. Al contrario de lo que muchos piensan de forma errónea, mostrar la nómina no es un requisito indispensable, ya que existen otras vías y modalidades, según la naturaleza profesional del que solicita el préstamo. Algunas de estas vías son:

– Mostrar los pagos del IVA, las últimas declaraciones de la renta y los pagos del IRPF, en el particular caso de los autónomos.

– Presentar la prestación por desempleo, en caso de desempleados.

– Mostrar la pensión, en caso de jubilados.

– Presentar un avalista, si lo que se pretende es solicitar el préstamo a una entidad bancaria. Este avalista se hará cargo del pago del préstamo de forma solidaria, respondiendo por la otra persona en caso de que sea necesario.