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La leche materna contiene todos los nutrientes que el recién nacido necesita para desarrollar un crecimiento saludable. De hecho, la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia exclusiva materna durante los primeros seis meses. Sin embargo, más de la mitad de las españolas abandona la lactancia exclusiva antes de los seis primeros meses.

'Lactancia Materna: clave para el desarrollo sostenible' es el lema bajo el que se celebra, entre los días 1 y 7 de agosto, la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar esta alimentación de los recién nacidos y anclarla como un componente clave del desarrollo sostenible puesto que contribuye al desarrollo sano del cerebro del bebé, lo que redunda en ventajas educativas a largo plazo, como un coeficiente intelectual más alto y mejor rendimiento escolar.

Como causas del abandono prematuro de esta alimentación del bebé entre las españolas, el Dr. Jorge Manresa, pediatra, experto en homeopatía, profesor del CEDH y bloguero en Hablando de Homeopatía señala que “además de la dificultad para compatibilizar la lactancia con el trabajo, es frecuente que aparezcan otros trastornos asociados a la lactancia que provoquen el destete precoz. En estos casos, la homeopatía puede ser una aliada, ya que ofrece diversas ventajas sin que la leche materna se vea alterada”.

Los trastornos físicos más comunes derivados de la lactancia son las grietas, fisuras e inflamación en los pezones, que hacen que dar el pecho al bebé sea muy doloroso. También tiene especial interés la presentación de mastitis, las cuales pueden conllevar la retirada de la lactancia materna. En este sentido, el Dr. Manresa señala que “los medicamentos homeopáticos son útiles para la madre mientras da el pecho al recién nacido. Incluso pueden ayudar a la hora de promover la secreción de leche cuando ésta no ha subido de manera natural o a la hora de una eventual retirada de dicha lactancia si fuera necesario, puesto que el mecanismo de acción de la homeopatía busca ayudar al paciente a restablecer el equilibrio natural de su organismo”.

Aparte de los trastornos relacionados con la propia lactancia, los medicamentos homeopáticos también pueden administrarse en caso de múltiples patologías asociadas a la lactancia, situación ésta de especial interés cuando el paso de la medicación convencional a la leche puede ser contraproducente para el bebé. De esta manera, el Dr. Manresa añade que “la homeopatía puede ser de utilidad para tratar el insomnio, el cansancio, los resfriados, la gripe, los síntomas alérgicos, etc. Todo ello sin que pueda llegar a alterarse el proceso de formación de leche o la misma lactancia y con completa seguridad para el lactante”.

De hecho, gracias a las ventajas que presenta la homeopatía durante el embarazo y la lactancia, cada vez son más mujeres las que recurren a ella durante estas etapas de su vida. Incluso hasta un 8% de las usuarias españolas que utilizan homeopatía entre los 30 y los 40 años la emplean para la preparación al parto y la recuperación postparto donde se ha demostrado muy eficaz.