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1La asfixia es una de las causas de muerte externa más habituales entre los niños pequeños. Y tampoco

La asfixia es una de las causas de muerte externa más habituales entre los niños pequeños. Y tampoco es raro que un adulto vea sus vías respiratorias obstruidas por una espina de pescado o un hueso de pollo. El atragantamiento puede ser parcial, cuando la persona que lo está padeciendo puede hablar y toser, o total, cuando no puede ni hablar, se lleva las manos a la garganta y se queda lívido. En el primer caso hay que provocar toses para que la persona logre expulsar el objeto extraño; sin dar golpes. Si se trata de un niño se le pone boca abajo, sobre el antebrazo. No conviene nunca introducir los dedos en la garganta porque el objeto se puede hundir más profundamente. En el segundo, hay que actuar rápidamente, con la maniobra de Heimlich. Más de 4 minutos sin oxígeno pueden provocar lesiones irreparables.Lo mejor en cualquier caso es evitar estos sustos teniendo presente cuáles son los alimentos más susceptibles de provocar un atragantamiento. Es difícil saber qué alimentos resultan más o menos peligrosos, porque su incidencia como causa de la muerte se debe cotejar con al frecuencia con la que son ingeridos. No obstante, hay estudios que arrojan algo de luz al respecto.Frutos secos:Son muy, muy peligrosos. De hecho, según los pediatras españoles no deberían tomarlos antes de los cuatro ó cinco años. Hasta los tres años los niños no pueden masticar bien, y pequeños trozos de estos frutos podrían pasar a los pulmones y los bronquios con resultados fatales. Eso sí, no hay ningún problema si los ingieren convenientemente molidos.

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