Compartir

Una enfermera del Hospital Clínico de Málaga renunció a su puesto de trabajo el pasado domingo después de sufrir un ataque de ansiedad. Según asegura 'La Opinión de Málaga', la trabajadora, que había sido contratada hasta el 15 de agosto, se quedó durante sus primeras noches de guardia con 36 pacientes de los que se tenía que hacer cargo ella sola.

La baja de una compañera, a la que no encontraron reemplazo, llevó a esta enfermera, que tenía que hacer “guardias una noche sí y otra no”, a responder por todos esos pacientes “sin saber usar el programa informático, ni donde estaba la medicación de cada uno de ellos, ni como se manejaba el ordenador o cómo actuar en caso de que algún enfermo falleciese”.

Después de una noche con “muchos nervios” y “rezando para que ningún paciente sufriera una crisis”, la enfermera, cuando finalizó su turno de trabajo a las ocho de la mañana, se dirigió a la dirección para presentar la denuncia.

El SAS ya ha tomado cartas en el asunto y ha decidido penalizar a la enfermera con 60 días sin poder volver a ser contratada de nuevo. Al parecer, tal y como apunta 'La Opinión de Málaga', se trata de un procedimiento habitual tras la renuncia de los profesionales en ciertos trabajos. Incluso aseguran que el lunes recibió una oferta de Salud “porque no se encontraba con ánimo suficiente para volver a trabajar”.

Una historia que Satse, el Sindicato de Enfermería, asegura que “no es la primera vez que ocurre”.