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'La Vanguardia' se ha hecho eco de una noticia que tuvo lugar hace unas semanas y que se ha conocido este lunes. Un juez de Barcelona optó por dar aviso a los Mossos d'Esquadra para que personaran en el domicilio de una mujer embarazada que se negaba a que le indujeran el parto en el hospital.

Según las informaciones, el Parc Sanitati San Joan de Déu de Sant Boi, el centro al que había acudido durante su embarazo, alertó de que había riesgo para el feto y la madre de seguir adelante y que lo más lógico era provocar el parto.

En las últimas semanas, la ginecóloga le alertó, en una de las revisiones rutinarias, que debía someterse al parto inducido aunque, según la paciente, sin profundizar en ellos. “No le dio riesgos concretos, había falta de información, aseguran desde la Asociación Catalana por un Parto Respetado, algo que llevó a la mujer a negarse a ello y marcharse a casa.

El centro médico “no aceptó su decisión” y decidió denunciar ante los tribunales la situación, haciendo que una patrulla de los Mossos se personara en su casa y llevándola de nuevo al hospital.

“Estuvo esperando 6 horas hasta que fue intervenida, por tanto, tan grave no debía ser”, aseguraba Busquets, abogada y portavoz de dicha asociación, que denuncia un atentado contra la integridad física y moral de una mujer y su bebé, sin ninguna base legal, y contra la libertad y el derecho a tomar decisiones de tal calibre.