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Te despides de tus amigos, te vas andando hasta tu casa, pero es de noche y, claro, tienes miedo, un sentimiento normal entre todas las mujeres que se han visto en esta situación alguna vez en su vida. Por desgracia, esa alerta y ese terror que dura hasta que entras en casa son, simplemente, por el hecho de haber nacido mujer. 

Precisamente este acoso que sufren las mujeres cada vez que van solas por la calle es lo que han querido denunciar con este corto francés que te contagia esa inseguridad y angustia que tiene la protagonista cuando se cruza con hombres y, en concreto, con uno que la insulta porque ella no le contesta. Por miedo.

Mientras que los hombres pueden volver de fiesta a sus casas con total tranquilidad, sin contemplar la posibilidad de que otra persona del sexo contrario les agreda verbal o sexualmente, el machismo provoca que la mujer no pueda sentir eso mismo.

La protagonista sospecha de todas y cada una de las personas que se cruzan por su camino y suspira aliviada al entrar en su casa, donde seguramente no cuente nada. Igual porque cree que es una situación normal, igual porque la llamarían exagerada. Pero ese terror que ha sentido en solo cinco minutos no se lo podrá quitar nadie hasta que algo cambie.