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Las Islas Baleares y, concretamente, los lugares como Magaluf -término municipal de Calviá- señalados a nivel internacional como reclamos turísticos enfocados al consumo de alcohol, las grandes fiestas para los jóvenes británicos y alemanes, fudamentalmente, se han convertido ya en uno de los bancos de pruebas europeos para las nuevas drogas sintéticas. Y el foco policial y sanitario está puesto en el K2. Una droga de fácil acceso, bajo precio y que se encuentra en internet como 'incienso'.

También llamada marihuana sintética, la nueva sustancia de moda es una mezcla de químicos psicoactivos que se pulverizan sobre una mezcla de hierbas y se comercializa como una alternativa supuestamente no peligrosa de la marihuana. El problema es que el peligro existe, vaya si existe. En EE.UU donde su explosión de consumo ocurrió en 2014 y donde el 11,4% de los escolares en último año de instituto lo ha probado, causó una treintena de muertes a lo largo del año siguiente. Y se estima que en Nueva York, la ciudad desde la que la droga ha viajado a Occidente, se produjeron más de 100 ingresos hospitalarios a la semana por consumo de K2 durante el verano de 2015. 

Y es que sus efectos son parecidos a otros 'cannabicos' -relajación, elevación del estado de ánimo, alteración de la percepción, impermeabilidad al dolor y mejora de la fuerza física- con la notable diferencia de que un consumo elevado puede provocar efectos psicóticos, como ansiedad extrema, paranoia y alucinaciones, agitación, palpitaciones, somnolencia, letargo o vómitos. Además, puede elevar la presión arterial y provocar ataques al corazón. No en vano los científicos aseguran que su capacidad tóxica es diez veces más fuerte que la marihuana y más potente que el de la cocaína por eso lleva muy frecuentemente los jóvenes a las urgencias hospitalarias.

Algunos de los productos del K2 se encuentran en forma de incienso, pero la manera más común de consumirlo es fumándolo o haciendo una infusión para beber.

El nuevo estupefaciente se vende bajo distintos nombres, además de K2 como 'fuego de Yucatán', 'fake weed' o 'Moon Rocks'. Y pese a que no hay ningún estudio científico sistematizado que evalúe el daño que puede provocar a largo plazo en el cerebro humano, los científicos estadounidense advierten desde hace tiempo de que además de elementos compartidos con la marihuana, el K2 contiene otros agentes químicos que podrían provocar efectos mucho más potentes e impredecibles.

Ocurre, además, que en nuestro país la mayoría de los componentes de la marihuana son ilegales por lo que los fabricantes de la nueva droga, sustituyen aquellos componentes cuyos afectos ya son conocidos y evaluados -más nocivos o menos- por otros cuyas consecuencias cada vez más impredecibles.

Por todo ello, las autoridades sanitarias de Baleares han alertado de la presencia de esta nueva sustancia que en las últimas semanas podría haber originado una decena de ingresos hospitalarios. Y es que lo que muchos temían ya ha ocurrido: el K2 se ha puesto de moda. La atención ya contabilizada por intoxicación con esta substancia nos dejan un patrón recurrente, según las fuentes consultadas: En todos los casos, se trata de adolescentes que requirieron asistencia médica tras haber consumido, supuestamente, marihuana sintética.

                                

El último episodio, ocurrido hace unos días en Mallorca, ha encendido todas las alarmas: Tres jóvenes, dos de ellos menores de edad, fueron ingresados en un centro hospitalario de la isla tras desplomarse en plena en calle y junto a un instituto, donde un numeroso grupo de adolescentes consumía esta sustancia de manera colectiva, según informa La Vanguardia.

El episodio, que se ha sido considerado como “muy preocupante” por el Servicio de Toxicología del Hos­pital de Son Espases, el centro de referencia en Baleares, preocupa especialmente los efectos devastadores sobre el organismo de esta droga y por el hecho sustantivo de que pese a estar prohibida en Francia, Reino Unido, Alemania o Rumanía, en España se comercializa como incienso en internet. ¿Y el precio? Su distribución resulta muy accesible por su bajo coste en comparación con otro tipo de drogas, unos 20 euros los tres gramos. COn estos ingredientes, esta droga se ha hecho muy popular en los foros de Internet como sustituto 'legal' del cannabis.

Según un estudio realizado por expertos del Hospital del Mar de Barcelona que publica la 'Revista Adicciones', las 'Spice Drugs' se venden desde 2004 en Internet, en las que se publicita como “una mezcla exótica de incienso aromático”, aunque en el envasado se especifica que “no son aptas para uso humano”.