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2Reducción de pecho Aunque lo más habitual suele ser pasar por el quirófano para someterse a un aumen


Reducción de pecho Aunque lo más habitual suele ser pasar por el quirófano para someterse a un aumento de pecho, también hay muchas mujeres que recurren a la opción contraria. Y es que, ya sea por estética o por problemas de salud (el pecho muy grande puede ocasionar algunos problemas como serios dolores de espalda), las mastoplastías reductivas son operaciones bastante solicitadas… Y bastante arriesgadas. Las reducciones de pecho aparecen posicionadas entre las operaciones de estética más peligrosas por varios motivos. Una de las principales consecuencias de esta intervención es el riesgo de que en un futuro la mujer no pueda lactar. Por otro lado, al hacerse una reducción de pecho se corre el riesgo de que el tejido del pezón y de la areola sufran una necrosis. La muerte de estos tejidos implicaría crear un nuevo pezón con piel de otras partes del cuerpo.Además, de esto, el riesgo de infección está presente como en cualquier operación, al igual que el de la anestesia, ya que es necesario que sea general. Tras pasar por el quirófano también pueden aparecer tanto hematomas como cicatrices queloides y otras lesiones en la piel.