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Miriam Burgués

Washington, 17 abr (EFE).- El presidente de EEUU, Barack Obama, realizará a partir del miércoles una gira por Arabia Saudí, Reino Unido y Alemania que apunta a estar protagonizada por el referéndum británico sobre la permanencia en la Unión Europea (UE), el combate al terrorismo y la crisis de los refugiados.

Obama saldrá de Washington el martes rumbo a Riad, donde el miércoles se reunirá con el rey saudí, Salman bin Abdulaziz, y el jueves asistirá a la cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC), según la agenda adelantada por la Casa Blanca.

A continuación, en la parte europea de la gira, Obama se reunirá el viernes en Londres con el primer ministro británico, David Cameron, e inaugurará el domingo junto a la canciller alemana, Angela Merkel, la Hannover Messe, la principal feria tecnológica mundial.

La cumbre en Riad con los líderes del GCC (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar, Omán y Baréin) seguirá a la celebrada en Camp David (EEUU) en mayo pasado y llega en un momento de cierta tensión por unos comentarios de Obama durante una reciente entrevista con la revista The Atlantic.

En esa entrevista, Obama calificó a algunos aliados de Oriente Medio y Europa de “oportunistas”, en el sentido de que, a su juicio, presionan a EEUU para que se implique en complicados conflictos que tienen poco que ver con sus intereses, sin poner ellos de su parte.

“La única manera de lidiar realmente con los desafíos globales es si todo el mundo cumple con su parte”, defendió en la misma línea esta semana en una conferencia telefónica con periodistas el asesor adjunto de seguridad nacional de Obama, Ben Rhodes.

Según Rhodes, el inicio del proceso de paz en Yemen y el “frágil” cese de hostilidades en Siria pueden abrir “un poco de espacio adicional” para centrar la cumbre en los “esfuerzos” contra el EI y también contra Al Qaeda.

Por ello, EEUU quiere revisar los acuerdos de seguridad y defensa alcanzados en Camp David, entre ellos para el desarrollo de un sistema integrado de defensa antimisiles en la región, para ver cómo reforzar esa cooperación, de acuerdo con el coordinador de la Casa Blanca para Oriente Medio y el Norte de África, Rob Malley.

Asimismo, Malley recordó en la conferencia que ésta será la cuarta visita de Obama a Arabia Saudí, lo que refleja lo “estrecha” que es la relación bilateral pese a las diferencias, por ejemplo, sobre Irán.

La entrevista de Obama en The Atlantic también causó cierta molestia en el Reino Unido, particularmente su insinuación de que Cameron no hizo lo suficiente tras la intervención internacional en Libia en 2011 porque estaba “distraído con otras cosas”.

Por ello, Rhodes destacó que durante sus dos días en Londres (viernes y sábado), y tanto en sus reuniones con la reina Isabel II y Cameron como en el foro con jóvenes en el que participará, Obama hablará de la “especial” relación bilateral, la agenda compartida y “su visión del futuro de la cooperación” entre los dos países.

Además, Rhodes anticipó que Obama dará su opinión “como amigo” acerca de que cree que a la economía británica le irá mejor si el Reino Unido continúa en la UE, en caso de que se le pregunte sobre el “Brexit” (salida de la Unión), que se votará en referéndum el 23 de junio.

El presidente insistirá en que es una cuestión que atañe “al pueblo británico”, pero será “franco” al argumentar por qué considera que es bueno para el Reino Unido permanecer en la UE, según el asesor.

La última etapa de la gira se desarrollará en Hannover (Alemania), donde Obama dará un discurso el 25 de abril sobre los “desafíos” que enfrentan hoy unidos EEUU y Europa, entre ellos la amenaza del terrorismo, la crisis de refugiados y los esfuerzos ante los “vientos en contra” que afectan a la economía y el crecimiento global.

En el tema de los refugiados, Obama prevé destacar que la “inclusión es un valor importante en Estados Unidos y Europa”, y a la vez “aplaudir el liderazgo de la canciller Merkel”, detalló Rhodes.

Y en cuanto a la cooperación antiterrorista, el presidente quiere dejar claro que la solución no es “cerrar” la migración, sino apostar por el intercambio de inteligencia e información. EFE