Compartir

Sanación cuántica, reiki, cosmética genómica, astrología,  pulseras 'Power balance', dietas milagro… Y finalmente el colectivo de los antivacuna y la homeopatía. Cosas que no se parecen, algunas fraudulentas. Cuestiones que no son los mismo, pero que a muchos les suena esotérico, mágico, no científico. Y que muchas veces son arrojadas a un mismo saco. Una amalgama de prácticas, creencias que, por épocas, tienen más o menos seguimiento y arraigo y que son apartadas con desdén por la medicina moderna. No es ciencia”, dicen de todo ello en la inmensa mayoría de consultas de los facultativos. “Lo mejor para combatir la homeopatía es el desprestigio social”, aseguran muchos. Y en ese campo de batalla nos hallamos.

Quienes desdeñan las vacunas por peligrosas y los que abrazan la medicina alternativa son colectivos que muchas veces se confunden. Aunque no son pocas las personas que se cuentan entre los adeptos de ambas, desde hace tiempo situadas en le centro de muchos debates y polémicas en la actualidad. Y quizá por ello, la 'mala prensa' se comparte. “Yo apostaba por la homeopatía en el caso del típico catarro de mis hijos, pero como últimamente parece pero vista. No sé qué pensar”. Una frase al vuelo, dicha por Raúl, usuario episódico que no es un fiel convencido, enmarca o la situación. Porque, por supuesto, los hay incondicionales e irreductibles. Pero, ¿se puede estar produciendo una 'guerra' soterrada entre defensores de la medicina convencional y la homeopatía? Los homeópatas, al menos, se declaran “perseguidos” y este próximo domingo día 10 celebran un apócrifo Día Internacional de la Homeopatía. Dicen que su mala imagen se basa en la “ignorancia sobre esta práctica” por parte de sus críticos.

                               

¿En qué se basan para presentarse como 'víctimas'? La retirada del Master en Homeopatía de la Universidad de Barcelona que se impartía desde 2004 “por falta de evidencias científicas”, y la idea de la nueva junta directiva del Colegio de Médicos de Madrid de prescindir de la comisión de médicos homeópatas que alberga hasta ahora serían un ejemplo de esta suerte de “campaña”. Y en ello subyace la idea de que es una pseudociencia sin ninguna base comprobable. Puro placebo y sugestión del paciente. En cambio, los terapeutas que la practican lo declaran una parte más de la medicina que la complementa. Y dicen que desde hace dos siglos resulta muy eficaz para patologías agudas y crónicas, que no presentan efectos adversos relevantes y cuyas remedios -reconocidos como medicinas por ley en España al mismo nivel de las vacunas- no presentan problemas adversos relevantes ni contraindicaciones en la interacción con los tratamientos médicos habituales.

El caso es que el debate es agrio en España mientras que en Europa -países como Suiza parece que finalmente financiaran las medicina homeopáticas- más de 30 millones de personas lo utilizan con cierta regularidad. Sus defensores hablan de millones de españoles que también se benefician de ello y que 10.000 médicos -casi siempre médicos de familia- recomiendan con asiduidad medicamentos homeopáticos. Cifras y mas cifras para una disputa con importante ruido mediático. Por poner un ejemplo, el órgano que representa a los médicos en ejercicio de la Comunidad e Madrid se negó a acoger la presentación del Día Mundial de este práctica que se celebra el próximo día 10 de abril.

Instalados en este clima, las organizaciones que agrupan a los terapeutas y médicos homeópatas españoles han reaccionado y reclaman su espacio y, de alguna manera, parecen dispuestos a defenderse. “Nosotros somos médicos que, como hemos visto con nuestros ensayos y pacientes, podemos ayudar mejor a las personas. Estamos en la opción de sumar. Nada de ser alternativos, sino más bien complementarios para tener distintas herramientas contra una misma dolencia”, asegura Gonzalo Fernández Quiroga, psicólogo de formación, médico de la Academia Médico Homeopática de Barcelona y director del Master de Homeopatía recientemente retirado del plan de estudios de la Universidad de Barcelona.

Sobre la polémica al respecto de aquel programa universitario, Fernández Quiroga se mostró escéptico: “¿Manos negras? No me gustan las teorías de la conspiración. No tenemos toda la información. No sé cuál es el motivo real por el que el Máster de la UB ha sido retirado, aunque ni siquiera tengo la confirmación oficial de que vaya a ser así tras las reuniones con el rector del centro. Él se tomará su tiempo de reflexión, pero a mí me resulta complicado entender como un escrito con 1.300 firmas recogidas por un alumno de segundo de química puede motivar la retirada de estos estudios. ¿Firmas? Nosotros hemos presentado ya 18.000 en sentido contrario”

Fernández Quiroga, acompañado por otros médicos homeópatas como Alberto Sacristán, presidente de la Sociedad Española de Medicina Homeopática o Mario Sánchez, urgenciólogo y especialista en medicina familiar y comunitaria, defendieron la práctica homeopática en nuestro país. Todos perciben los vientos en contra. Y creen que no es casualidad. Más bien lo contrario.

Según Sacristán, la existencia de ensayos clínicos y trabajos de investigación que apoyarían la validez de los tratamientos al margen de la medicina convencional no son pocos. ¿Un ejemplo? En la actualidad, un grupo de médicos dirigidos por él mismo realiza ensayos con Solanum Malacoxylon, procedente de una planta existente en los Alpes de Suiza para la solución de la calcificación de los tendones del hombro. El citado estudio fue presentado en el año 2007 y actualmente ya está aprobado por los comités científicos, asegura este médico. En opinión del colegiado, para quien la homeopatía es una realidad social y asistencial en España, “el propio Plan Bolonia que regula la formación de médicos establece que cualquier galeno debe conocer y manejar los principios de la medicina alternativa”.

Según este médico, ya se ha podido comprobar “los buenos resultados que los medicamentos homeopáticos proporcionan para patologías agudas como gripe, tos, crisis de migraña, pero también en patologías crónicas o de difícil tratamiento como alergia, dermatitis o asma”.

Sumando afrentas a la especialidad que defiende y representa, Fernandez Quiroga hizo la siguiente reflexión: “Ninguna especialidad de entre las descritas como alternativas, sea la acupuntura o la medicina tradicional china; sea la que sea, suma tantos ataques en contra como la homeopatía. Y yo me pregunto las razones de ello”.

Para Mario Sánchez, médico de urgencias en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid , que defendió que la homeopatía sí tiene evidencias científicas, la respuesta está en el “desconocimiento”. “Los críticos no conocen la homeopatía pero nos atacan y critican en una actitud dogmática claramente incompatible con la ciencia”, defiende. Y por contrastar, habló de la existencia de “2.173 experimentos o 1.500 estudios hasta 2010, existentes en importantes bases de datos médicas”. Añadió que “el tratamiento con homeopatía no supone una pérdida de oportunidades para los pacientes sino beneficios adicionales para ellos y para los profesionales”.

                               

LA CONTROVERSIA DE LAS MEDICINAS

Según los representantes de la homeopatía en España, se acumulan muchas mentiras y verdades a medias sobre la cuestión, como por ejemplo, “la leyenda urbana de que los medicamentos son caros. ¿Cómo es posible si los preparados no van más allá de siete euros y la mayoría no sobrepasa los 4”, asegura Alberto Sacristán. En los últimos años, en nuestro país, se nota cierto estancamiento del mercado de estas disoluciones o preparados, remedios homeopáticos, que se sitúa en unos 60 millones de euros anuales, pero que comenzó el despegue ya hace dos décadas. 

El colectivo no anuncia acciones legales para frenar esta presunta campaña de la que se quejan, “pero sí pedimos un ejercicio de reflexión a todas las partes, y especialmente a la prensa, para hablar del tema con rigurosidad”

Para estos especialistas las bases de los medicamentos homeopáticos, sus efectos biológicos y sus mecanismos de acción se explican desde los conocimientos científicos actuales. “Son medicinas reguladas por ley, como los gases, las sales medicinales o las vacunas que pasan los mismos controles y exigencias que éstos”. Pero sin ensayos. Y ahí esta la principal controversia. “No tienen que demostrar su eficacia contra una determinada enfermedad porque llevan dando resultado durante los últimos 200 años”, matiza Fernández Quiroga que asegura que la medicina alternativa que practica “busca el medicamento personalizado”.

Desde 2013 los medicamentos homeopáticos están reconocidos por ley. El ejecutivo realizó una transposición de la normativa europea, mucho más amplia en este asunto que la legislación española, que tan sólo regulaba el asunto mediante una disposición transitoria. Y algunos creen ver en la cuestión avidez recaudatoria aunque el gobierno adujo para el acomodo de la norma la homologación con la realidad europea.

¿El futuro? “Que alguien me diga qué pseudociencia, como algunos llaman a la homeopatía, tiene el nivel de publicaciones en revistas médicas y publicaciones oficiales que tiene ésta. Nos persiguen porque atacamos algún paradigma. No tenemos miedo a seguir investigando y enseñando, pese a los reveses”, zanjan los homeópatas, a quienes la oficialidad de su profesión no reconoce ni un Día Mundial que ellos preparan para el domingo 10 de abril.