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Marta Hurtado

Ginebra, 30 mar (EFE).- Naciones Unidas abogó hoy por globalizar la respuesta a la crisis de los refugiados de Siria al solicitar a la comunidad internacional que muestre solidaridad y responsabilidad asumiendo compromisos de reubicación de sirios que ahora sobreviven en los países vecinos.

“Esta es una crisis global y necesita respuestas globales”, afirmó Filippo Grandi, alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, una afirmación que secundó en reiteradas ocasiones el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

“Hoy pido a los países que actúen con solidaridad, en el nombre de nuestra humanidad compartida, al comprometerse con nuevos caminos para admitir a los refugiados sirios”, solicitó el máximo responsable de Naciones Unidas.

Ambos dignatarios participaron hoy en Ginebra en un foro internacional para impulsar el reasentamiento y otros caminos alternativos para reubicar a refugiados sirios que viven en Oriente Próximo en terceros países, un evento organizado, precisamente, por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

“Espero que haya compromisos, aunque asumo que tal vez no será para hoy, lo importante es que surjan en los próximos meses, para poder lograr los objetivos”, explicó Grandi.

ACNUR estima que al menos el 10 % de los refugiados sirios necesitan ser asentados o admitidos de otra forma en un tercer país.

“Esto representa 480.000 personas, un número relativamente pequeño comparado con los que acogen Turquía, Líbano y Jordania”, puntualizó Ban.

“Si Europa tuviera que acoger el mismo porcentaje que el Líbano en comparación a su población, ¡tendría que albergar a 100 millones de refugiados!”, subrayó, a su vez, Grandi.

Según los registros de ACNUR, Turquía acoge a 2,7 millones de sirios; Líbano, con una población de cuatro millones de habitantes, alberga a un millón de refugiados, mientras que en Jordania viven 600.000, 250.000 en Irak y 120.000 en Egipto.

La idea de ACNUR es que los países se comprometan con distintas formas de acogida, no solo el asentamiento, como los visados de estudiantes (Portugal los otorga ya), la reunificación familiar (Suiza lo aplica) u otros programas humanitarios aplicados por naciones como Alemania, Brasil o Francia.

“Esos programas se pueden implementar rápidamente, de forma segura y rigurosa, si existe la voluntad política y los recursos para hacerlo”, sostiene ACNUR, al recordar el ejemplo de Canadá, que en poco menos de cuatro meses ha reubicado a 26.000 refugiados sirios.

La cifra de “compromisos asumidos” hasta la fecha es de 179.000 personas, aunque la agencia es incapaz de calcular cuántas exactamente han sido acogidas realmente.

Hoy, efectivamente, no ha habido grandes anuncios, con algunos países como Suecia (3.000), Italia (1.500) o Rumanía (80) haciendo anuncios de reubicaciones con cifras poco elevadas, o con otros, como España o Estados Unidos, “reafirmando” compromisos asumidos anteriormente.

Grandi advirtió del peligro de los compromisos no cumplidos, tanto sobre plazas de reubicación como de desembolsos financieros, y criticó a la Unión Europea por no haber sabido cumplir con los compromisos que ella misma se impuso.

“Algunos países de la Unión Europea no mostraron la solidaridad requerida para compartir la responsabilidad y distribuir a los refugiados y a los solicitantes de asilo de forma equitativa”, dijo.

Además, el alto comisionado recordó que el restablecimiento de fronteras en los países de la Unión ha provocado que 50.000 personas estén bloqueadas en Grecia.

“No se puede responder a la crisis de refugiados cerrando puertas y construyendo muros. La magnitud de esta crisis nos muestra que no podemos seguir actuando como hasta ahora”, sostuvo.

Respecto al dinero, si bien se congratuló de lo obtenido en la conferencia de Londres del pasado febrero en la que se recaudaron 12.000 millones de dólares para ayuda humanitaria en Siria y en los países vecinos, recordó que mucho de lo prometido no ha sido desembolsado.

“Estoy preocupado acerca de los desembolsos de lo comprometido en Londres. Más de la mitad de los fondos prometidos no han sido entregados. Una rápida entrega del dinero es esencial para que las organizaciones humanitarias puedan incrementar sus operaciones en Siria y en la región y así poder estabilizar a la población desplazada”, advirtió Grandi.

En el evento participaron representantes de los países limítrofes a Siria, que en su totalidad destacaron la carga que para sus comunidades y para sus cofres representa la acogida de refugiados, por lo que rogaron compartir el fardo.

“Proximidad no significa exclusiva responsabilidad”, advirtió el viceministro de Exteriores de Turquía, Ali Naci Koru.

“Los refugiados son reconocidos por su devoción a la educación, su capacidad de resistencia y de mejorar constantemente. Ellos traen nuevas capacidades y experiencia a una población trabajadora que está envejeciendo. Los intentos de demonizarlos no son sólo ofensivos, son incorrectos”, sentenció Ban. EFE

mh/si