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Técnicos del Comisionado para el Mercado de Tabacos, dependiente del Ministerio de Hacienda, detectaron hace un año que los grandes fabricantes de tabaco habían pagado a estancos y a otros operadores minoristas para dar publicidad y prioridad a sus marcas en las máquinas expendedoras de tabaco. De esta forma, las marcas lograban una presencia indebida que no se correspondía con su cuota de mercado y su demanda real, lo que constituye una promoción irregular.

La ley española que regula la venta y publicidad del tabaco -que restringe al máximo su promoción- establece en su artículo nueve que “queda prohibido el patrocinio de los productos del tabaco, así como toda clase de publicidad, y promoción de los citados productos en todos los medios y soportes, incluidas las máquinas expendedoras y los servicios de la sociedad de la información“. Y es que la normativa solo admite ciertas promociones muy reguladas dentro de los estancos. Así, por ejemplo, no se pueden usar los escaparates. Y si se hacen regalos promocionales, deben ser de un valor no superior al 5% del producto que promocionan y estar vinculados a una campaña concreta con el visto bueno del regulador.

Tal y como cuenta El País, a raíz del trabajo de los técnicos se abrió un expediente sancionador a cuatro tabaqueras y se les requirió información adicional. El Comisionado sospechaba que se habían producido otros pagos similares para conseguir una relevancia que no les correspondía. Con los datos aportados por las grandes tabaqueras, el regulador pudo constatar la existencia de un plan preconcebido para pagar por la publicidad en las maquinas expendedoras. Finalmente, se decidió imponer una sanción por infracción grave, según el artículo siete de la Ley de ordenación del Mercado de tabacos.