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Bruselas, 27 ene (EFE).- La Comisión Europea (CE) dio hoy un primer paso para prolongar hasta un máximo de dos años los controles temporales internos en el espacio de libre circulación de Schengen, al constatar que existen “graves deficiencias” en la gestión de la frontera exterior de Grecia.

El colegio de comisarios europeos discutió hoy un informe, que aún debe ser adoptado oficialmente, que concluye que Grecia “ha descuidado seriamente sus obligaciones y existen serias deficiencias en el control de sus fronteras, que tiene que ser corregidas”, dijo el vicepresidente de la CE, Valdis Dombrovskis.

Reconocer públicamente esta mala gestión de Atenas no tiene todavía valor formal, pero sí una carga simbólica importante puesto que envía una advertencia clara a Grecia, un país que pese a ser miembro de Schengen no comparte frontera física con ningún otro socio del espacio de libre circulación.

Fuentes comunitarias insisten, no obstante, en que avanzar hacia esta prolongación de los controles -algo que, pese a estar previsto en las reglas de Schengen, de facto supone suspender temporalmente la libre circulación- no es “excluir a Grecia” del área sin fronteras interiores.

“Solo se conseguirá salvar Schengen mediante la aplicación de Schengen”, señalaba hoy, por su parte, el comisario europeo de Interior y Migración, Dimitris Avramopoulos.

El informe que estudiaron hoy los comisarios ha sido elaborado por expertos comunitarios sobre la base de una serie de visitas sorpresa, entre el 10 y el 13 de noviembre, a la frontera entre Grecia y Turquía, a dos de las islas helenas del Egeo, Quíos y Samos.

Este documento admite que Grecia se encuentra bajo presión, pero recalca que las autoridades helenas no realizan una identificación y un registro eficientes de los inmigrantes irregulares.

En concreto, asegura que las impresiones de las huellas dactilares no se introducen siempre en las bases de datos correspondientes, no se comprueba sistemáticamente la autenticidad de los documentos de viaje ni se realiza un cotejo adecuado con otras bases de datos europeas, internacionales y nacionales.

La CE ya había emitido una alerta el pasado 10 de diciembre, cuando abrió un procedimiento de infracción contra Grecia por no registrar a todos los demandantes de asilo llegados a su territorio, como obliga la legislación comunitaria, de las diferencias entre llegadas y registros.

Bruselas aseguró entonces que, entre el julio y noviembre, la Agencia Europea de Fronteras Exteriores (Frontex) había registrado 492.000 llegadas irregulares a Grecia, mientras que solo 121.000 fueron registradas en la base Eurodac.

El informe tratado hoy sobre Grecia será ahora remitido para dictamen al comité de evaluación de Schengen, donde están representados los Veintiocho bajo presidencia de la CE, que celebra su próxima reunión este viernes.

A continuación, la CE tendrá que adoptar formalmente el informe y decidir si hace recomendaciones específicas a Atenas.

Ambos pasos podrían producirse en el colegio de comisarios europeos del próximo martes en Estrasburgo (Francia), indican fuentes comunitarias, que inciden en que en cualquier caso la decisión debe tomarse en los “próximos días”.

En la actualidad mantienen controles temporales internos seis Estados miembros: Austria, Alemania, Suecia, Dinamarca, Noruega y Francia, pero los dos primeros no pueden extenderlos más allá del mes de mayo, según las normas comunitarias en vigor en la actualidad.

Si la CE llega a hacer recomendaciones a Grecia y el país no toma las medidas adecuadas en el plazo de tres meses, entonces Bruselas podría proponer que se active el artículo 26 del código de Schengen, que es el que prevé la extensión de seis meses a un máximo de dos años de los controles internos, en distintos tramos.

Esa recomendación de Bruselas debería además superar una votación en el Consejo de la UE por mayoría cualificada. EFE

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