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El borrador para el acuerdo en la cumbre sobre cambio climático de París suprime la vinculación jurídica de la reducción de emisiones. EE UU se niega a firmar un acuerdo en el que legalmente se le obligue a un recorte concreto de emisiones de gases de efecto invernadero. ¿Significa esto que E.U no quiere llegar  un acuerdo? Ni mucho menos. De hecho, EE UU presentado ante la ONU un plan concreto para recortar sus emisiones entre un 26% y un 28% en 2025.

El problema para la Administración de Obama reside en que no puede garantizar que los objetivos de ese plan de recorte figuren como “legalmente vinculantes” porque simplemente no tiene mayoría en l Senado. Del borrador del pacto sobre el que se trabajaba este miércoles se había eliminado el artículo que hacía referencia a esa vinculación de los planes nacionales.

EL problema es que la posición europea le crea un grave problema la Unión Europea que había fijado como prioritario que los acuerdos adoptados en la cumbre fueran vinculantes. Una batalla que parece perdida. A cambio, EE.UU. puede aceptar metas intermedias de recorte mundiales en 2050 y que los esfuerzos de cada país se revisen cada cinco años para lograr que la temperatura media del planeta en 2100 no aumente más de dos grados respecto a los niveles preindustriales, según informa el diario El País. 

Solventados los inconvenientes puestos por EE.UU. quedan pendientes los que pueden estar en la cuenta de China e India, que no estarían dentro de los Estados obligados a asumir los mayores esfuerzos en reducción de emisiones y en financiación, según los acuerdos sobre cambio climático adoptados en el pasado. ¿Problema? En 1992 estos países no estaban entre los más contaminantes del mundo. Hoy son dos de los cuatro más sucios.  Y EE UU y Europa quieren que la diferenciación se vaya diluyendo. El dinero siempre es otro problema: ¿Qué pasa con la diferenciación? Los desarrollados admiten que están dispuestos a poner 100.000 millones de dólares en 2020. Pero a partir de entonces quieren ampliar la base de donantes y que aporten todos los países “en condiciones de hacerlo”

Hoy, un acuerdo más ambicioso que los precedentes es posible en esta cumbre de París.