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Nada más entrar en Tierra te das cuenta de que no estás en un simple centro de belleza. Es mucho más que eso. Se trata de la peluquería ecológica más grande de nuestro país, y está entre las 10 más importantes de Europa.

Quien se encuentra detrás de ella es Nacho Jacob, que tras años dedicándose al mundo de las relaciones públicas de alto standing y la asesoría de imagen y comunicación, decidió apostar por una de sus grandes ilusiones: combinar su pasión por la belleza y la estética con su interés por la naturaleza y la ecología.

De esta manera, una de las principales señas de identidad de Tierra es que los productos que se aplican no son agresivos para el cabello. Trabajan con diferentes líneas de las principales marcas de peluquería, como Essensity (Schwarzkopf), Inoa (L'Oréal) o Biolage (Matrix). Todos ellos son biológicos y ecológicos, de manera que no dañan la estructura capilar.

Una de las máximas de Nacho Jacob es que es necesario “comunicar el mensaje de que hay que salir guapos, pero sobre todo sanos, y “dar a conocer los peligros que entraña no cuidar el cabello”. Por eso, cree que igual que cada vez nos preocupamos más de nuestra alimentación deberíamos evitar ponernos cualquier cosa en el pelo.

Una de las principales innovaciones de Tierra son sus mechas ecológicas, en las que no emplean papel albal a la hora de aplicarlas. Y es que, aunque mucha gente lo desconoce, esta es una técnica muy nociva ya que la estructura molecular de nuestro pelo absorbe todas las partículas del aluminio. En su lugar, emplean un papel térmico traído desde Londres, que es cero dañino y que además es reutilizable, por lo que no tiene impacto medioambiental.

Además de peluquería ecológica, Tierra by Nacho Jacob es un centro de salud capilar, y sus tratamientos contra la caída del cabello también son muy demandados. A los de última generación como el láser de baja frecuencia, la radiofrecuencia y la corriente galvánica, se le suman los productos que se pueden aplicar en casa para luchar contra la alopecia.

Aunque sin duda, uno de los tratamientos que más éxito tiene es el que se realiza con keratina ecológica, con un 95% de ingredientes naturales, provenientes de diferentes partes del mundo.

Como indica Jacob, una de las cosas que diferencia principalmente a Tierra de la competencia es que hacen un tratamiento exclusivo para cada cliente. Y es que, además de recibir asesoramiento personalizado y de realizar un diagnóstico capilar a cada persona que pasa por la peluquería, no trabajan con colores estándar sino que el color y las mechas que se aplican son siempre diferentes.

Pero además de la preocupación por la salud capilar, Tierra es una peluquería diferente por muchas razones. Nacho Jacob remarca que no consideran a la gente clientes sino personas, por lo que desde que entras por la puerta se esfuerzan para que vivas una experiencia auténtica e inolvidable.

Por ejemplo, nada más llegar te ofrecen tomar un cocktail con alcohol (también biológico) o sin él, hay una cesta de fruta por si quieres picar algo, y en el trato humano se cuida hasta el más mínimo detalle.

Por otro lado, la decoración es uno de los principales atractivos del centro. Sus jardines verticales, los sonidos relajantes, y los olores ambientales que cambian de manera estacional hacen que te sientas en auténtica armonía con la naturaleza.

El ejemplo perfecto es la 'zona de relax', donde se hacen los lavados mientras ves relajantes proyecciones (con sonidos desde olas del mar hasta pájaros), mientras te aplican aceite de argán, y en el cuello te ponen un almohadón de semillas de trigo calientes para relajar la musculatura. Desde luego, la experiencia es mucho más agradable que en una peluquería cualquiera, ¿verdad?

Eso es algo de lo que cada vez se están dando cuenta más personas, entre ellas famosos como Lara Dibildos, Norma Ruiz, Sara Sálamo, Daniel Diges o Raúl Mérida entre otros.

Como dice Nacho Jacob, además de una peluquería ecológica y un centro de salud capilar, Tierra “es toda una filosofía”. Y eso, además de en el cuidado de hasta el más mínimo detalle con los clientes y con el medio ambiente, se nota en la responsabilidad social corporativa y en sus acciones solidarias. Un ejemplo es que por cada empleado en plantilla se apadrina a un niño de la ONG Vicente Ferrer.