Compartir

Pese a que el Ayuntamiento de Madrid no califica de “plaga” la abundante presencia de ratas en las calles de la ciudad, los vecinos de los barrios más céntricos de la capital (incluso los usuarios de las estaciones de Metro y algunos turistas) se topan día tras día con decenas de roedores, algo que, según publica 'ABC', ha aumentado el número de denuncias en un 60% desde comienzos de año.

Las zonas más afectadas son Embajadores, Justicia, Palacio, Sol o Retiro, esta última en lugares próximos y cercanos al parque al que da nombre. Especialmente preocupante es la situación en Tirso de Molina y Lavapiés, donde la falta de limpieza provoca la aparición estelar de este grupo de roedores.

Desde el consistorio municipal, Inés Sabanés, delegada de Medio Ambiente, asegura que la limpieza no es el único factor que provoca esta situación. La dirigente de Ahora Madrid, experta en la materia, asegura que “las circunstancias climatológicas (un clima seco y caluroso en estos meses) y medioambientales (zonas con abundante vegetación y de carácter perenne) complican su erradicación”.

La crisis de limpieza que existe en la capital (y que parece no tener fin) podría favorecer que esas denuncias vayan a más en las próximas semanas, algo que ha provocado que la Fiscalía General del Estado haya decidido abrir una investigación para solicitar, de forma eventual, informes al Ayuntamiento para controlar la posible evolución de las plagas.

La Fiscalía plantea que podrían no ser suficientes las más de 1.000 intervenciones diarias en los alcantarillados de la ciudad para intentar acabar con las madrigueras situadas bajo tierra. Eso sí, desde el gobierno de Manuela Carmene se asegura que “las llamadas al 010 se atienden en menos de 24 horas”.