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Las sustancias extrañas, pero atractivas, son terribles en los ambientes de fiesta. La última droga sintética que amenaza con propagarse por todo el mundo se llama 'spice' y ya es consumida por los estadounidenses, sin percatarse de lo peligrosa que puede llegar a ser. 

La venden como si fuera incienso, en paquetes muy coloridos, tiene olor a fresa o sandía y su aspecto es muy similar al de la marihuana. Su precio en el mercado es de 25 dólares por tres gramos y medio.

Su consumo se ha multiplicado en los últimos años entre los jóvenes estadounidenses, que presentan un cuadro de vómitos, espasmos, alucinaciones y episodios psicóticos (que pueden degenerar en suicidio) tras ingerirla. Un agente de la Agencia Antidrogas de los EEUU ha advertido a EFE que es mucho peor de lo que son la heroína o el cristal. 

La droga es excesivamente peligrosa y se comenzó a vender en gasolineras y tiendas donde se vendía como tabaco para cachimbas, pipas y vaporizadores de fumar marihuana hasta que la declararon ilegal. 

Los agentes advierten de que el consumo del 'spice' comienza a muy temprana edad, con solo 14 o 16 años, pues se puede tener muy fácil acceso a ella a través de Internet. Además, añaden que su aspecto resulta muy atractivo ya que se parece al de una chuchería. Algunas llevan en los envoltorios a Superman o a Scooby-Doo. 

Este tipo de droga ya ha causado un muerto en EEUU. Se trata de un joven de 19 años, Connor Eckhardt, que tras tomar una calada a un cigarro de 'spice' falleció por los síntomas que le causó en su organismo. 

La fabricación ilegal en laboratorios de este tipo de droga hace que contenga productos químicos desconocidos y letales para quienes la consumen.