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El municipio de Roses (Girona) celebró el pasado domingo- como hace año tras año- la polémica tradición en la que se lanzan 50 patos al mar para que sean capturados por los participantes, los cuales reciben un premio a cambio por conseguir ese 'botín'.

Una activista defensora de los animales decidió vivir en primera persona esta 'fiesta' y grabar la celebración para subirla a YouTube y mostrar a todo el mundo la cara de las personas que participaban en esa celebración.

Una mujer que se encontraba capturando a uno de los patos se percibió de ello y cogió uno de los animales y empezó a golpear a la cámara y a la activista con virulencia.

Las imágenes- publicadas por Aragirona.cat- se han convertido en polémica en las redes sociales y han provocado la apertura de una campaña de firmas para prohibir esta celebración. Por el momento, ya han alcanzado los 5.000 apoyos, en un evento, que según los activistas, vulnera la legislación vigente que protege a los animales.