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1La comida ha sido siempre objeto de retratos. Los llamativos colores de frutas y verduras, la divers

La comida ha sido siempre objeto de retratos. Los llamativos colores de frutas y verduras, la diversidad de las texturas, lo apetitoso de los alimentos, han atraído siempre la paleta de los grandes pintores. De ahí la larga tradición del bodegón. Pero en los últimos tiempos en la representación de la comida se ha dado una vuelta de tuerca y, de las serias composiciones de antaño, hemos pasado al retrato más libidinoso: volúmenes, jugos y aromas se representan en primerísimo plano, de una forma casi carnal, despertando los instintos más básicos. A esta nueva tendencia se llama 'food porn', y hace furor entre los fotógrafo especializados en gastronomía. También entre todos los aficionados a retratar comida en sus perfiles de Instagram. ¡Qué son legión!”Ahora una libertad que no teníamos”, comenta Laura Bustarviejo, estilista de comida. “Antes se decía es de que con la comida no se juega; con la comida se juega, ¡y mucho!”. Hacemos un repaso a las principales características del food porn.Primeros planos: No es el único recurso, pero sí uno de los más los empleados en este tipo de fotografía. Los primeros planos nos aproximan de una forma diferente a platos y comidas que estamos acostumbrados a ver. Desde hamburguesas que parecen montañas hasta chorros de chocolate que caen como cascadas. La boca se nos hace agua.

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