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1Es difícil establecer las fronteras entre los que es una secta o no lo es. De hecho, hay grupos que

Es difícil establecer las fronteras entre los que es una secta o no lo es. De hecho, hay grupos que comienzan sin serlo y se deslizan lentamente hasta convertirse en un grupo sectario. No obstante, los expertos suelen poner la frontera en el control de la persona. “Se trata de grupos o movimientos que exigen una devoción y una dedicación que tiende a ir en aumento, siempre bajo la presencia de un gurú autoproclamado y siempre con el empleo de mecanismos de control de personalidad, de sus pensamientos, de sus comunicaciones”, resume Miguel Perlado, psicólogo y experto en sectas. “No se toma en cuenta el contenido doctrinal, que a veces puede ser plausible, o incluso estar muy extendido”. Se calcula que en España existen más de 150 grupos de estas características, con efectos diversos sobre la persona en función de su tiempo de permanencia o las características de la organización. Y sus actividades afectan a un 1% de la población. Pero, frente a los grupos tradicionales, como la Cienciología, la Gnoseología y la secta Moon, proliferan nuevos grupos, más pequeños, con un tono diferente.”Las sectas se han diversificado. Es un fenómeno que se ha vuelto más sibilino y más difícil de detectar y aprehender”. El panorama es más complejo que hace quince año porque se trata de “estructuras difusas, indefinidas, más pequeñas, que van rotando entre provincias”. El pseudocoaching, el yoga y la meditaciónEs uno de los cebos más habituales hoy día entre los grupos sectarios: vender salud. Salud física, mental o espiritual. Crecimiento personal. Son grupos que 'se venden' entre enfermos, futuras madres, toxicómanos… pero también entre quienes simplemente buscan un mayor bienestar. Los talleres de yoga, los viajes de meditación o las tomas de ayahausca con un chamán (“algo que puede parecer medio snob elitista chic”) son empleados para captar adeptos. “No decimos que el yoga o la meditación sean nocivos, sino que pueden ser utilizados como un gancho, un reclamo que incluso dé un pátina de credibilidad”. No obstante, Miguel Perlado advierte de que, contrariamente a lo que se cree, está demostrado además que “hay determinadas prácticas de meditación que no son adecuadas para todo el mundo”. De hecho, los efectos pueden ser desestabilizadores para según qué personas en según qué momentos. “Pueden generar cuadros de ansiedad”.

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