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Ryanair, la compañía low-cost más popular del mercado, vuelve a estar en el centro de la polémica. Ahora, su política de facturación ha impedido volar a un niño que viajaba a Madrid desde Las Palmas para recibir un trasplante.

Según cuenta 'El Confidencial', la familia de Tueyaxoba, un pequeño de tan solo diez años, llegó al aeropuerto de Gran Canaria para coger un vuelo de Iberia. Sin embargo, llegaron demasiado tarde y acudieron a los mostradores de Ryanair para comprar los pasajes a Madrid. En la capital de España le esperaba una ambulancia que les trasladaría al Hospital de La Paz, donde se encontraban los órganos listos para el trasplante. Aquí comenzaron los problemas.

Samuel, el padre de Tueyaxoba, asegura que los empleados se negaron a venderles los billetes, pese a insistirles en repetidas ocasiones que se trataba de una urgencia. Una mujer incluso se ofreció a comprarles los vuelos a través de Internet, pero tampoco fue posible.

El personal de tierra se puso en contacto con la sede de Dublín y los familiares Tueyaxoba tuvieron que esperar al siguiente vuelo con destino Madrid, de la compañía Air Europa. Por suerte, el traslado se realizó a tiempo y el pequeño ya se recupera de la intervención. Eso sí, como señaló su padre, treinta minutos más hubiesen sido suficientes para perder los órganos.

La versión de la familia del niño contrasta con la versión ofrecida por Ryanair. A través de un comunicado, la aerolínea asegura que “llegaron al mostrador tan solo 65 minutos antes de la salida del vuelo”. Pese a ello, Ryanair lamenta que “por respetar la operativa y lo ajustado a los tiempos” sus agentes no hayan atendido a la familia de manera más comprensiva.