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La primera técnica de estudio que debemos tener en cuenta para rendir a la hora de estudiar es la organización, hay que establecer un horario o calendario dependiendo de la cantidad de temario al que tengamos que hacer frente; así como también hay que tener en cuenta los objetivos y el tiempo con el que contamos.

El siguiente paso consiste en entrar en contacto con el texto, debemos realizar una primera lectura rápida para conocer el tema general del que trata; con ello lograremos un conocimiento rápido del tema y un comienzo del estudio de una manera tranquila para ir entrando en materia con más facilidad. Después de esta primera lectura habrá que hacer una comprensiva, es decir, hay que volver a leer el texto pero más despacio, recapacitando sobre lo que estamos leyendo. 

Al terminar de leer comprensivamente, hay que subrayar las ideas principales, palabras técnicas o específicas, así como datos relevantes. Si nos hacemos preguntas acerca del contenido y las respuestas están en lo subrayado, estaremos ante un buen ejercicio. 

Otra de las técnicas de estudio a tener en cuenta es la realización de esquemas, porque con ellos conseguiremos que de un solo vistazo tengamos una idea general y concreta del contenido. Para ello emplearemos conceptos claves y frases cortas utilizando en todo momento nuestras propias palabras. 

Un método muy efectivo y que muchos emplean son las reglas mnemotécnicas, estas nos permiten asociar mentalmente una cosa con otra y facilitar el recuerdo de algo. Estas reglas son especialmente valiosas para memorizar grupos y listas, ayudándonos a memorizar asociando el concepto que tenemos que estudiar con otros que nos resultan más sencillos y habituales. 

También puede ayudarnos al estudio el empleo de casos prácticos, trasladar la materia de estudio a ejemplos de la vida diaria, lo que nos permitirá asimilar los contenidos de forma mucho más sencilla y que no se quede en algo abstracto y de difícil comprensión. Estos casos prácticos son especialmente útiles en aquellas materias que tengan números y problemas (Matemáticas, Estadística, Cálculo, Física…).

Unido a todo lo anterior y en referencia a lo que muchos denominan “memoria fotográfica” hay una técnica de estudio muy útil, los dibujos, muchas personas que tienen que memorizar recurren a este método, pues permite la comprensión de un concepto asociándolo a imágenes, fotografías, dibujos… 

Además, y no tan cercano a las propias técnicas de estudio, pero que influyen decisivamente en ellas está la alimentación. Comer bien en largas jornadas de estudio es esencial para que nuestra memoria retenga los contenidos que tenemos que memorizar. Por ello, es aconsejable que ante una larga jornada de estudio estemos bien alimentados, ya que el cerebro necesita nutrirse bien para funcionar y rendir mejor.