domingo, 9 agosto 2020 2:40

¿Ibuprofeno o paracetamol para el dolor?

El ibuprofeno y el paracetamol son los medicamentos más efectivos para combatir el dolor. Pero a menudo ignoramos cuál de los dos es el más indicado. La respuesta dependerá tanto de la dolencia como del paciente al que vaya a administrarse la medicación.

El ibuprofeno tiene efecto analgésico, antipirético (es decir, baja la fiebre) y también antiinflamatorio. Por ello es el medicamento indicado cuando nuestra dolencia se encuentre asociada a algún proceso inflamatorio, como cuando nos duele la garganta. También es el medicamento más efectivo en caso de dolor de regla o para la artritis.

No obstante, tiene un defecto principal, para algunos poco conocido, y es que es muy perjudicial para el estómago. Por ello está contraiindicado en pacientes con dolencias estomacales y, en general, se recomienda contención en su uso. Nunca debe usarse en caso de úlcera gástrica o insuficiencia renal.

Si se opta a pesar de ello por el ibuprofeno es conveniente comenzar por dosis de 400 miligramos cada ocho horas (1.200 mg diarios). Es una presentación menos habitual que la de 600 miligramos, pero también existe en las farmacias. Por encima de esa dosis empieza a favorecer las dolencias gástricas.

El paracetamol, por su parte, resulta menos agresivo para el estómago y también posee una gran capacidad analgésica. Su acción es similar a la del ibuprofeno, pero sin capacidad antiinflamatoria. Además, como antipirético es incluso más efectivo. Así que si solo tienes fiebre, es más recomendable. No obstante, también presenta sus efectos secundarios: a largo plazo es perjudicial para el hígado y, por supuesto, no debe usarse en pacientes con problemas hepáticos.

El paracetamol se suele presentar en pastillas de 1.000 miligramos, pero existe también una presentación de 650 que puede resultar suficiente en muchas ocasiones.

Tanto si optamos por el ibuprofeno como por el paracetamol para el dolor, conviene consultar con nuestro médico de cabecera, que será quien pueda tomar una decisión más cabal teniendo en cuenta todo nuestro historial clínico. Si el dolor se prolonga, especialmente, pues los efectos secundarios se agravan a medida que se cronifica su uso.

A veces el médico nos recetará a la vez paracetamol e ibuprofeno en tomas alternas cada cuatro o seis horas. Por ejemplo en cuadros gripales o cuando, tras una intervención quirúrgica o un parto, padecemos mucho dolor. En estos casos conviene más que nunca que la medicación sea controlada por nuestro médico, además de ir retirándola en cuanto podamos por el bien de nuestro estómago y nuestro hígado.

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