Compartir

Hace hoy dos años, el 12 de diciembre de 2012, la Organización de las Naciones Unidas acordó por unanimidad la aprobación de la Cobertura Sanitaria Universal. Este concepto responde a la premisa de que la salud no debe ser un privilegio territorial, sino un derecho a nivel global. La intención de la ONU, y el resto de organizaciones que luchan por su implantación a nivel internacional, es garantizar un sistema de calidad que no provoque dificultades financieras de las familias con escasos recursos.

Bajo esta premisa, hoy se celebra el primer Día de la Cobertura Sanitaria Universal, que suma los esfuerzos de más de 500 entidades, y que nace con el objetivo principal de crear una sensibilización global en este sentido. Alfonso Novoa, técnico de proyectos en Guatemala y Honduras, apunta que “es necesaria una colaboración de la sociedad para agilizar los esfuerzos que se realizan día a día con los distintos gobiernos”.

A pesar de que en los últimos diez años se han realizado progresos importantes, más de 70 países ya han aprobado leyes a favor de la CSU -entre ellos 30 de los territorios más empobrecidos, actualmente más de 100 millones de personas al año caen en la pobreza al tratar de costearse su salud.

Desde Anesvad hablan de un auténtico drama que Alfonso Novoa ha vivido de cerca en sus visitas a Guatemala. Este técnico de proyectos asegura que “no estamos hablando de familias que viven en la más absoluta pobreza, sino una clase media o media alta que llevan una vida normal y que pueden permitirse incluso elegir destino vacacional”. Sin embargo, esta situación de comodidad económica puede cambiar por completo si uno de los miembros de la familia cae enfermo y no cuentan con cobertura sanitaria.

ESPAÑA NO ES AJENA A ESTA CIRCUNSTANCIA

Desafortunadamente, esta circunstancia no se da únicamente a miles de kilómetros. La crisis económica también ha impactado fuertemente en países como España. Nuestro país se encuentra en los últimos puestos de la Unión Europea en el gasto público destinado al cuidado de la salud en relación al Producto Interior Bruto. De hecho, analizando los últimos datos ofrecidos por la OCDE, entre 2009 y 2012 el gasto per cápita se ha reducido un 1,9%.

Esto se traduce en un incremento del 50% del gasto en medicamentos del Área de Acción Social de Asnesvad. Este apartado de la organización se encarga de ayudar a familias que no pueden costear los medicamentos necesarios para tratar sus dolencias. Desde la ONG señalan que ahora los usuarios no son únicamente inmigrantes, sino también ciudadanos españoles.Tenemos algunos casos de personas que antes donaban dinero a la asociación y ahora se ven obligados a acudir a este servicio para recoger algunos medicamentos”.

En este sentido, es importante señalar que, según los datos que maneja la asociación, por cada euro invertido en el sistema sanitario, se podrían generar alrededor de 12 euros en los ingresos de 2035.

Sin embargo, aunque sea uno de los pilares fundamentales, el buen y completo funcionamiento de los sistemas sanitarios no depende exclusivamente de un aspecto económico. Cada país tiene una serie de particularidades -distintos factores económicos, sociales y culturales-, lo que hace imposible que una única solución sea efectiva en todos los agentes.

Alfonso Novoa reconoce que en las negociaciones con los distintos departamentos ministeriales no se trata exclusivamente de aumentar las partidas destinadas a la salud, sino también en modificar y mejorar la organización. “No se trata únicamente de que se produzca un aumento del gasto, sino en adoptar una serie de medidas que hagan que el sistema de atención sea más eficiente“, apunta el técnico de proyectos de Anesvad.

FALTA DE RECURSOS HUMANOS

Además de los problemas económicos y organizativos, otro de los aspectos que más incide en la Cobertura Sanitaria Universal es la falta de recursos humanos o profesionales en algunos países de África y Centroamérica. Según datos ofrecidos por la Organización Internacional del Trabajo, un organismo especializado de Naciones Unidas, a nivel global se observa un importante déficit de profesionales sanitarios. Los cálculos estimados de la OIT sitúan en más de 10 millones los médicos y enfermeros necesarios para garantizar la atención sanitaria a nivel internacional.

Hay países de África, como Sierra Leona o Senegal, en los que aproximadamente cinco sanitarios tendrían que atender los problemas de salud de unas 10.000 personas, es decir, a un médico cada 2.000 ciudadanos. Además, hay que tener en cuenta que en países en vía de desarrollo los estudiantes de medicina emigran en cuanto tienen la opción de mejorar, tanto en el apartado profesional como personal.

En este sentido, Alfonso Novoa señala que “en ocasiones el problema no es la escasez de profesionales, sino una mala gestión y una mala planificación“. En algunos países de Centroamérica, como por ejemplo Guatemala, los jóvenes que pueden permitirse estudiar una carrera como medicina suelen residir en zonas próximas a la capital y, al concluir la carrera, no quieren estar destinados a la medicina rural. Por eso, según reconoce el técnico de Anesvad, “hay gobiernos que están estableciendo incentivos para paliar este aspecto en las zonas más aisladas“.

PASOS DE GIGANTE EN LOS ÚLTIMOS DIEZ AÑOS

Pese a que aún hay más de 1.000 millones de personas a nivel mundial que no tienen acceso al servicio sanitario, desde Anesvad apuntan que la tendencia de la última década es positiva.Hablando de Cobertura Sanitaria Universal, hasta hace poco existía una tendencia muy eurocentrista que señalaba que sería imposible, pero hay países que han dado pasos de gigante en los últimos diez años“, apunta Alfonso Novoa. Países como México, Tailandia, Ghana o Bangladés han aumentado la cobertura de forma considerable. Incluso, “Ghana ha logrado doblar su nivel de población con acceso a la sanidad”.