sábado, 26 septiembre 2020 19:05

Comprar o alquilar casa, ¿qué sale más rentable ahora?

Comprar o alquilar una vivienda es, sin duda, una de las decisiones más importantes en la vida de una persona, pero esta elección variará en función de la coyuntura económica y de la situación personal, laboral y patrimonial de cada uno. 

A priori, comprar una casa supone la mejor opción, ya que es una inversión a largo plazo, supone una garantía de futuro y un refugio ante las adversidades

Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de hipotecas constituidas sobre viviendas inscritas en los últimos registros de la propiedad se situó en 19.323 el pasado mes de septiembre, cifra superior en un 29,8%, a la del mismo mes de 2013 y la más alta desde febrero del año pasado. 

El aumento de hipotecas es un síntoma de que la coyuntura general está mejorando, pero no significa que el mercado se haya recuperado“, asegura Vicenç Ramón Tur, gerente de la inmobiliaria RtV.

Actualmente, España se encuentra en una etapa de recuperación gradual que se está consolidando debido a “una mejora del crédito, un aumento de la inversión extranjera y un incremento de los compradores que no se atrevían a hacerlo antes“, explica Tur.

Aun así, cada persona o familia debe adaptarse a sus posibilidades y tener en cuenta que, a pesar de que una vivienda supone un refugio y una garantía, también limita geográficamente e impide adaptarse a nuevos cambios laborales o de otra índole.

Es importante tener en cuenta que la mayor caída en los precios se ha producido en
la venta, y no en los alquileres, lo que ha conllevado que estos
últimos hayan ascendido
.

COMPRAR O ALQUILAR, ¿QUÉ ES MÁS RENTABLE?

La situación actual de la vivienda empieza a ser positiva, sobre todo de cara a la compra. Hemos pasado una crisis fuerte, pero se ha llegado a una fase de estabilidad“, afirma el gerente.

Sin duda, este es el mejor momento para afrontar la compra de una vivienda. “La crisis de la vivienda ha caído un 40% desde 2007, ha tocado fondo, por ello,es el momento de invertir en compra“, asegura Tur.

Factores a tener en cuenta a la hora de comprar

Cabe destacar que, una vez pagada la hipoteca, la vivienda sirve de refugio ante las adversidades. Si se vive en propiedad, la familia es menos vulnerable que viviendo de alquiler ante un imprevisto no deseado, como una enfermedad o la pérdida de empleo. 

La vivienda es un bien hipotecable y, en circunstancias económicas normarles, un bien líquido que se puede realizar con cierta rapidez. 

Sin embargo, para poder afrontar la compra de una vivienda, “es necesario tener entre un 20 y un 30% del importe de la venta para comprar“, afirma Tur.

A la hora de hacerlo, desde RtV señalan que “hay que ser selectivo, priorizar las obras nuevas o en buen estado, (o tener en cuenta el coste de reforma), que sea una zona con demanda potencial asegurada que garantice que en un futuro se podría vender“.

Los riesgos a los que se expone un usuario al comprar una vivienda son, sin duda, que la inestabilidad laboral y la situación precaria de algunos empleos impida seguir pagando una hipoteca.

Factores a tener en cuenta a la hora de alquilar

El alquiler de una vivienda es la opción más acorde ante la situación laboral y económica de millones de ciudadanos españoles. “El alquiler se recomienda a personas con una economía débil“, cuenta Vicenç Ramon Tur. 

Incluso el propio alquiler se ha convertido en algo inalcanzable para miles de personas, sobre todo para la gente más joven, cuyos suelos impiden afrontar el pago de las mensualidad y tienen que compartir vivienda con otras personas. 

En el ámbito del alquiler, los beneficios giran en torno al ahorro económico que supone este tipo de adquisición, empezando por encontrarse con gastos más pequeños que en la compra

Los ingresos requeridos para el alquiler, como la fianza, también son menores y las gestiones vinculadas, más sencillas de llevar a cabo. A ello se le suma que los gastos de mantenimiento suelen ser a cargo del propietario, no del inquilino. 

Se trata de una opción que se adecua más a las necesidades del ciclo vital de cada persona o familia donde, ante la llegada de otras necesidades, se puede cambiar de residencia con mayor facilidad que en el caso de la compra.

También existe el riesgo, al alquilar,  de que el propietario necesite la vivienda y no prorrogue el contrato, por lo que surge la necesidad de buscar rápidamente un hogar cercano donde seguir viviendo, cercano al trabajo, colegio de los niños, etc…

Es importante saber que alquilar no es tirar el dinero, pero sí es un coste que asumes y no recuperas, pero conlleva menos ingresos y otorga una mayor flexibilidad

Y ¿COMPRAR PARA ALQUILAR?

Actualmente existen dos tipos de compradores: el inversor y el usuario. El usuario es aquella persona que necesita la vivienda para vivir y estabilizar su vida. Estas personas no se atrevían a comprar antes, pero ahora lo hacen porque los precios están bajos.

Por el contrario, el inversor ve la vivienda como un activo refugio de rentabilidad. Estas personas tienen que afrontar los gastos de mantenimiento. Este es el caso de las personas que compran una vivienda para alquilarla.

Según un análisis realizado este mes de octubre por Fotocasa, es ahora cuando comprar una vivienda para ponerla en alquiler sale verdaderamente rentable. De media, la rentabilidad anual que se puede obtener en España por un inmueble comprado para ponerlo en alquiler es del 5%, mientras que en 2013 era del 4,8%.

A partir de este último informe de precios de la vivienda en venta y alquiler, se desprende que, de media, se tardaría una media de 20 años en recuperar la inversión.

En definitiva, si estás ante la decisión de comprar o alquilar vivienda, es importante evaluar ventajas y desventajas de cada alternativa. A modo general, la compra es más conveniente por la creación de patrimonio que supone. Sin embargo, considerando algunos gastos extras que implica, además del dinero “de entrada” que exigen los bancos (20% del valor de tasación), los alquileres pueden ser una alternativa atractiva si se planea vivir en un lugar en un plazo menor a 5 años.