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Hoy en día, un 30% de personas con sida (VIH) no saben que lo tienen. Un dato muy negativo al que se suma las estadísticas de los enfermos de esta enfermedad por la que se lucha en todo el mundo para erradicarla por completo. Se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Sida justo en el momento en el que la epidemia continúa expandiéndose por el mundo y, más concretamente, por España.

Los últimos datos de nuevos diagnósticos del Ministerio de Sanidad no aportan luz a la salida de esta lacra. En el último año, en 2013, hubo 3.278 análisis positivos, 68 más que en 2012. Aunque el sida puede atacar a cualquier persona que mantenga relaciones sexuales, los más azotados son los hombres que mantienen relaciones con otros hombres (HSH), con un 51% de casos diagnosticados, y los homosexuales. Las relaciones heterosexuales de riesgo representan el 28,5% del total (el 12% en mujeres y el 16,5% en hombres).

El VIH es un virus que afecta al sistema inmunológico de la persona deteriorándolo con el paso del tiempo y, en algunos casos, provocando la muerte. La infección entre las personas se produce cuando la carga viral está avanzada y a través del intercambio de fluidos como la sangre, la mucosa vaginal y la mucosa anal.

El virus que se detectó hace sólo 33 años pero se puede salir adelante y prevenir. La condición de ser seropositivo es incurable pero los tratamientos antirretrovirales y avances científicos han logrado alargar la vida de las personas enfermas de sida e, incluso, reducir la carga viral en el cuerpo a mínimos indetectables. Esto es algo que destaca positivamente el coordinador de Salud de la Federación Española de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (FELGTB), Santiago Redondo. “Si está tratado correctamente, la probabilidad de contagio es muy baja”, asegura. “La enfermedad es crónica pero no tiene por qué provocar la muerte”.

El problema llega cuando las personas se enteran de que padecen la enfermedad tarde, en total, un 46% de los casos no se realizaron los test hasta que no aparecieron los primeros síntomas. Para ello, están las pruebas que realizan los hospitales y las ONGs de manera gratuita, y las campañas de prevención llevadas a cabo a través de éstas y de las diferentes asociaciones que luchan contra la expansión de los casos seropositivos.

DISCRIMINACIÓN A LOS ENFERMOS

“Los enfermos de sida están sometidos a una continua discriminación y viven estigmatizados por su condición”, asegura Redondo. Esta situación se ve muy afectada por la creencia falsa de que el VIH se puede transmitir por la saliva, o en casos más conservadores, por juzgar por haber sido contagiada mediante relaciones sexuales.

Muchos se sienten avergonzados por padecer la infección e, incluso, si no lo saben, podrían no realizarse el test que lo detecta por esta misma razón. En esta línea, la FELGTB ha lanzado una campaña para denunciar la discriminación a los enfermos del virus VIH con el lema “Stop Discriminación VIH”. “Buscamos sensibilizar sobre el estigma en los diversos ámbitos de la vida cotidiana y en las relaciones de las personas seropositivas, y cómo afectan a su vida cotidiana”, añade Redondo. 

¿OBLIGACIÓN POR LEY DE INFORMAR?

Hace unos días se conoció la noticia de un contagio en cadena de sida en Euskadi que ha llegado a afectar a un total de 26 hombres que mantuvieron relaciones homosexuales. No se conoce si el primer varón que portaba la enfermedad la conocía o no, pero “en las relaciones es cosa de dos el protegerse”, asegura Redondo.

El caso del joven rumano que murió de sida, conociendo su enfermedad, y contagió a 40 chicas con las que había mantenido relaciones, reabrió el debate sobre si se deberían tomar medidas legales para obligar a una persona enferma de VIH a informar, y si no, 'castigarlo' legalmente. Preguntado por esto, el coordinador de Salud de laFELGTBes rotundo y tajante: “No, nunca criminalizar”.

“Las personas que padecen sida ya están suficientemente estigmatizadas y discriminadas por el simple hecho de estar enfermas, como para que esto sea punible. Las relaciones íntimas están dentro del ámbito personal, de la casa. Sería un método disuasorio de realizarse las pruebas, muchos no acudirían por miedo”, argumenta Redondo. En el Código Penal de Rumania, por ejemplo, está estipulado que si una persona con sida transmite el virus puede tener una condena de entre 5 y 15 años de prisión.

POCA INFORMACIÓN

Al igual que aumentan los casos de embarazos no deseados, lo hacen los del sida. Y ambos tienen que ver con la protección en las relaciones, ¿dónde está el problema? La falta de educación sexual para practicar sexo seguro y para conocer todas las enfermedades de transmisión puede ser una de las raíces de este problema, del que una de las soluciones parte de informar y educar.

“Los primeros responsables son las instituciones. Deben invertir en campañas para la prevención pero con los recortes ya no se hacen, no son importantes para el Gobierno. Después, en las aulas porque, desde que se eliminó la asignatura de Educación para la Ciudadanía, ya no llega la información básica del sexo a las aulas. Sólo las ONGs y las asociaciones se preocupan”, afirma Santiago Redondo.

Las pautas que marca el ministerio son la de la prueba de diagnóstico y la insistencia en el uso del preservativo. Pero se debe hacer más para parar la epidemia de casos de una enfermedad que no entiende de clases ni razas y que, por supuesto, se puede evitar. En el Día Mundial de la Lucha contra el Sida se celebrarán actos y manifestaciones por todo el mundo para concienciar de la gravedad del VIH y para conseguir erradicarlo algún día.