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Después de un largo trabajo de 11 meses de duración, Judge Ciara, Emer Hickey y Sophie Healy- Thow pueden sentirse contentas. A sus 16 años, estas tres jóvenes irlandesas han culminado un proyecto que busca combatir el hambre en el mundo. 

Un objetivo muy ambicioso pero para el que han propuesto utilizar una bacteria natural que se encargaría de multiplicar el rendimiento de los cultivos de cereales. Esa bacteria 'divina' recibe el nombre de diazótrofo y ya ha sido probada por este grupo de irlandesas en cultivos como el trigo, la cebada y la avena. 

Y los resultados que han obtenido no son nada malos. En los cultivos en los que se aplicó dicha bacteria consiguieron acelerar la germinación hasta en un 50%. Una mejora aún mayor en el rendimiento de las cosechas de cebada- un 74%-. Esta situación ayudaría a reducir el uso de fertilizantes y reducir la pobreza a nivel mundial.

Una idea que surgió porque una de las jóvenes encontró una planta de guisantes con unas extrañas formas. Fue entonces cuando el profesor de todas ellas les explicó la teoría: los rizobios provocan cambios en compuesto orgánicos como el amoníaco. 

“En realidad estábamos estudiando en profundidad la crisis alimentaria (…) Nosotras pensamos: ¿Por qué no tratar de ayudar al mundo con la ciencia?”, explicaban las jóvenes en una entrevista a los medios locales.

Un proyecto que les ha servido para ganar un prestigioso concurso de Google, el Science Fair, dedicado a los alumnos de entre 13 y 18 años de todo el mundo.