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Los idiomas son uno de los puntos débiles de los españoles. Con el último estudio en mano de la organización Educación First, estamos a la cola de Europa- concretamente en el puesto 18 de 23- en nivel de inglés, con una nota media que no llega ni al aprobado.

Por ello, a comienzos de la década pasada las academias de idiomas se convirtieron en una de las grandes apuestas de los padres para sus hijos. Las clases de inglés recibidas por las mañanas en la Enseñanza Primaria y Secundaria eran complementadas por las horas extraordinarias con profesores cualificados por las tardes.

Sin embargo, esta es una tendencia pasada de moda. Entre el escándalo de las academias de idiomas como Opening y los fraudes provocados por la crisis, la oferta se ha diversificando. Por un lado, han aparecido los jóvenes sin titulación que aprovechan para enseñar a un módico precio para conseguir un dinero extra. Y por el otro, y que está teniendo un gran éxito, la creación de numerosos proyectos que crean grupos de conversación en ambientes distendidos para el aprendizaje de un idioma.

Este es el caso de Mingles, un proyecto de tres jóvenes emprendedores basado en el consumo colaborativo y que ofrece una posibilidad flexible y social de aprender idiomas. Dos hermanos- Gabriel y Andrés- y una americana (Amanda) que han revolucionado el concepto que hasta hoy se tenía para poder dominar el inglés.

Su modelo ofrece a sus alumnos la posibilidad de aprender el idioma de Shakespeare en espacios de ocio con un gran encanto. Lugares de alterne y 'garitos' de moda en los que además de absorber conocimientos, también se conoce a mucha gente.

Para ello, han creado grupos de conversación reducidos y organizados por niveles– con cinco personas como máximo- en los que un profesor nativo organiza las clases- de una hora de duración- en los que en cada sesión se ofrece una temática determinada. Para los alumnos más vergonzosos y también para los más exigentes, que quieran preparar un examen oral o una entrevista de trabajo, Mingles ha creado una conversación 'one to one'(con un profesor nativo para un alumno) para aprender el idioma.

Por el momento, sus sesiones se realizan en ocho locales diferentes de Madrid, de lunes a viernes, a las 20:30 horas. Para el futuro, meditan ampliar la oferta a otras ciudades de España aunque con prioridad para Barcelona. 

Pero… ¿Cómo es el perfil de la gente que acude estos grupos de conversación? Gabriel Pazos, CEO de Mingles, explica que “normalmente son personas entre 25-40 años, gente que ha vivido fuera y que no tiene problemas para socializarse y que está fuera de lo que llamamos zona de confort”. “El que esté más pendiente de ligar que de aprender idiomas también puede venir porque la gran mayoría de los alumnos son mujeres“, apunta.

Los locales con los cuales Mingles tiene acuerdo tienen una zona reservada para que sus alumnos charlen de forma más cómoda y no menos importante, que todos ellos reciben una consumición gratis con cada sesión. 

Un proyecto que se probó a finales de 2013 y este año, en febrero, se creó la empresa. El número de profesores, locales y alumnos ha crecido exponencialmente y en la actualidad Mingles cuenta con 50 alumnos a la semana.

Hay otros proyectos mucho más establecidos en el tiempo como el de Madrid Babel. En el año 2000 arrancó esta empresa que inició un grupo de actividades culturales para fomentar el intercambio de idiomas. Locales como el 'Beer Station' o 'Dowtown Madrid' se han convertido en un icono de referencia para cientos de jóvenes y no tan jóvenes en la capital. 

Más allá de lo que se aprende, todos estos lugares son perfectos para conocer gente nueva. Ese es el caso de Rocío, una joven salmantina de 21 años que estudia Periodismo en Madrid y que es una habitual de estos encuentros. A pesar de que reconoce que su inglés ha mejorado en los últimos meses tras venir a aprender, explica que “la clave ha sido encontrar gente fantástica con la que tengo gran relación y que me enseña otras zonas de la ciudad que desconozco”.

El caso de Jerome es totalmente diferente. Francés de 23 años de edad, llegó el pasado mes de mayo a Madrid sin conocer a nadie en la ciudad. Gran aficionado al fútbol, y en especial del Manchester United, acudió un día hasta uno de los locales afiliados con Madrid Babel para presenciar un partido. Desde ese día, asegura, acude toda las semanas que pueda, algo que le ha ayudado a conocer mucha gente y a mejorar su inglés, muy pobre cuando llegó a la ciudad. 

Todas estas ideas están pensadas para mayores de edad, pero a corto plazo Mingles prepara también sus grupos de conversación para niños en los que los profesores nativos ofrezcan a los más pequeños actividades como teatro o música para fomentar los conocimientos adquiridos en el colegio. 

Y es que el inglés es fundamental hoy en día, ya que en el 80% de las ofertas de trabajo se solicita como condición indispensable. ¡A ponerse las pilas!