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El retoque fotográfico de imágenes promocionales ha vuelto al centro de la polémica tras las declaraciones de la modelo australiana Meaghan Kausman. Tal y como narra en su cuenta de Instagram, hace unos meses la joven trabajó en una sesión para la marca Fella Swim. Un trabajo con el que quedó muy satisfecha hasta ver cómo habían cambiado las imágenes tras pasar por el programa Photoshop.

Al analizar el contraste entre el antes y el después, es evidente que tras el retoque han reducido sus proporciones en dos o tres tallas. Según la propia modelo, habría pasado de una 44 a una 38.

Ese cambio ha propiciado su indignación ya que está muy orgullosa de su cuerpo y no quiere que eso cambie con un programa. “Me niego a cruzarme de brazos y permitir que cualquier empresa o persona quiera perpetuar la creencia de que 'más delgado es mejor'“, señalaba en su cuenta de Instagram.

A raíz de sureacción, Meaghan Kausman ha recibido un gran número de comentarios apoyando su postura.