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Porque todo se trata, dice el doctor Cánovas, “más de la calidad que de la cantidad”. O lo que es lo mismo, “más de la intensidad que de la duración”. El método se conoce como 5.2 y según el doctor, “es todo un éxito en EE.UU”.

Consiste en realizar una actividad muscular “orientada a la salud”, dice el doctor, “para parar los deterioros físicos propios de la edad”. Y entonces explica que el músculo, “que es el que hace la fuerza”, se va perdiendo con la edad. “Entonces, hay que mantenerlo”. En palabras del experto, “no se consigue salud haciendo deporte, se utiliza la salud para hacer deporte”. 

¿Y cómo? Dando fuerza a los músculos. “En la dosis radica el éxito o fracaso del trabajo; lo que hay que hacer es trabajar el músculo con la intensidad que se pueda tolerar en un tiempo mínimo, de seis a nueve segundos; es un esfuerzo momentáneo”, explica Cánovas. Porque el músculo, añade, “entiende la tensión rápido”. 

Pero la mejor forma de entenderlo es con unos ejemplos. A saber:

– Sentados con la espalda y las piernas a noventa grados, apretar lo más fuerte que se pueda los pies contra el suelo.

– En el coche, colocar las manos en el volante en posición de las 9 y cuarto; agarrar el volante con fuerza e intentar unir ambos brazos. Si las manos están fuera del volante se trabajarán los biceps, y si el mismo ejercicio se hace cogiendo el volante desde dentro, se fortalecerán los triceps.

– Bajo el marco de una puerta, empujar fuerte hacia arriba para fortalecer los hombros.

– Coger un rollo de amasar por los extremos y tirar como si fuéramos a estirarlo.

Poco más se necesita para estar en forma, sentencia el doctor, para luego advertir: “Estar en forma implica tener un cuerpo operativo, como si estuviéramos en la piscina, con ésa soltura: que podamos subir escaleras sin ahogarnos”.

Luego, claro, está también la parte estética, tener un cuerpo tonificado y armónico. “El músculo pesa mucho y ocupa poco, por eso no deberíamos hablar de sobrepeso, lo acertado sería decir sobregrasa“, concluye Cánovas.