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Chueca se llenó ayer de colorido y fiesta en el pregón del Orgullo Gay. La ganadora de Eurovisión, Conchita Wurst, se encargó de atraer a las masas junto a su amiga la española Ruth Lorenzo. Las cantantes abarrotaron la plaza de Chueca, a la que no llegaba ni el metro a la estación debido a la gran aglomeración de personas.

Los allí presentes intentaron desafiar al Ayuntamiento de Madrid y su tope de 55 decibelios fijados para las celebraciones del Orgullo. Pitadas y gritos de “Botella dimisión” marcaron parte de la jornada debido a la indignación que las medidas de la alcaldesa han provocado.

El límite del ruido fijado por Botella y la prohibición de desfilar por Gran Vía el próximo sábado han marcado todos los discursos de los colectivos ayer presentes. La medida de Botella ha impedido que las actuaciones musicales puedan celebrarse y tendrán que repartirse por los diferentes puntos de la ciudad.