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Los idiomas siguen siendo la asignatura pendiente de la mayor parte de los españoles. En cuanto a nivel de inglés, nuestro país se sitúa a la cola de los países de habla no inglesa de Europa. Hemos caído del puesto 18 al 23 en el ranking , tal y como recoge el último estudio elaborado por la organización Education First. Nuestra nota media no alcanza el aprobado, es un 4,5, lo que correspondería a un nivel B1 según el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER).

Según el CIS un 61,4 % de los españoles no es capaz de hablar ni leer y escribir en inglés. Además, una encuesta realizada por la OCU refleja que una de cada tres personas que ha estudiado algún idioma extranjero no está satisfecha con el nivel que ha alcanzado.

Ante este panorama, en los últimos años se han disparado las ofertas de academias para estudiar idiomas. En apenas tres años este tipo de centros privados han aumentado un 33% y en España ya hay alrededor de 4.000, según las cifras que aporta la Federación Española de Centros de Enseñanza de Idiomas (FECEI).

Sin embargo, hay que tener especial cuidado a la hora de escoger un sitio donde mejorar nuestro nivel de inglés, ya que el gran aumento de la oferta también ha hecho crecer el número de fraudes.

Recientemente la Asociación de Centros de Enseñanza de Idiomas de Andalucía (ACEIA) ha lanzado una campaña junto a la Unión de Consumidores de Andalucía (UCA) para alertar de la proliferación de “una serie de escuelas y pseudoescuelas de idiomas que ofrecen precios muy competitivos pero formación de escasa calidad y pocas garantías de éxito”. Denuncian que, además de competencia desleal en el sector, esto “está provocando numerosos casos de denuncia por parte de los consumidores”.

Milagros López Estévez, secretaria de la Asociación de Centros de Enseñanza de Idiomas de Madrid (ACEDIM) asegura que anuncios del tipo 'Obtén el B2 en tan solo un mes' son cada vez más frecuentes en internet. “Es absurdo, solo lo podrás obtener si tu nivel ya está muy cercano y simplemente te entrenasen en la técnica del examen”, afirma.

¿CUÁLES SON LOS FRAUDES MÁS TÍPICOS?

Tal y como apunta el presidente de ACEIA, Borja Uruñuela, existen cada vez más “academias fachada”. Poco a poco se ha ido haciendo común el intrusismo en este sector y han ido surgiendo centros que no se preocupan por la calidad de su enseñanza.

Los engaños y las promesas imposibles de cumplir de las que habla la secretaria de ACEDIM son cada vez más frecuentes y, además, las academias que ofrecen este tipo de servicios suelen bombardear a los posibles clientes con su publicidad. “Sobre todo a través de correos electrónicos mandan auténticas barbaridades”, comenta.

Según Milagros López, el fraude más común es el de garantizar un nivel determinado en dos o tres meses. “Eso no se puede poner por escrito, porque no todos los alumnos son iguales. El engaño está en la desesperación de la gente que está muy asfixiada”.

Para alguien que parte de cero, la Universidad de Cambridge recomienda entre 500 y 600 horas de clase para alcanzar un nivel B2, lo que correspondería más o menos a seis o siete cursos. Para un C1 harían falta entre 700 y 800 horas de clase.

Otro tipo de engaño muy frecuente al que cada vez recurren más centros es el de utilizar el nombre y la imagen de ciertas instituciones acreditadas como Cambridge o el Trinity College London.

“Lo que hacen es publicidad engañosa. Algunos centros utilizan el escudo de Cambridge, como si ellos mismos impartiesen el título, y se quedan tan tranquilos” afirma la secretaria de ACEDIM.

Según el decreto 84/2004 del 13 de mayo de la Comunidad de Madrid, en la publicidad y los folletos las academias están obligadas a informar de que su enseñanza no conduce a la obtención de ningún título oficial. “La enseñanza de los centros de idiomas no te da una titulación oficial, te prepara para ello”, recuerda Milagros López.

¿A QUÉ TIPO DE GENTE SE DIRIGEN ESTAS OFERTAS?

Este tipo de ofertas van dirigidas sobre todo a los adultos ya que los niños realizan los cursos de idiomas sin ninguna urgencia. Según la secretaria de ACEDIM el principal problema surge al hilo de las necesidades reales de dos perfiles de clientes: los universitarios y los profesores.

Con el Plan Bolonia, a los primeros les pueden exigir certificar su nivel de inglés con algún título oficial (normalmente el B2) “por ejemplo a la hora de matricularse en alguna asignatura o cuando van a pagar su título. A veces ya han acabado la carrera pero no se lo dan porque no tienen ningún certificado”, afirma.

La secretaria de ACEDIM asegura que este tipo de alumnos están agobiados porque se encuentran con un problema importante, por lo que terminan acudiendo a este tipo de reclamos. “Cuando se están jugando una asignatura y llegan a una academia seria se les hace una prueba de nivel. El problema es que a lo mejor les dicen que necesitan tres cursos”. Por eso se suelen lanzar a este tipo de ofertas y cursos intensivos que prometen aprender fácil y en poco tiempo.

Otro tipo de “alumnos desesperados”, como los califica Milagros López, son los profesores de primaria, o incluso secundaria y bachillerato, de los colegios que pasan a ser bilingües. Este tipo de docentes necesitan lo que se llama “habilitación y les pueden exigir de un año para otro un nivel B2 o C1 para seguir contratados”. 'Si quieres conseguir la habilitación, te garantizamos el aprobado en tres meses', es un tipo de anuncio frecuente dirigido a la gente que se encuentra en esta situación.

“Este tipo de fraudes lo normal es que vayan a pago único, pero como el alumno está desesperado y lo necesita, lo paga. Da igual que les pidan 500 euros”, denuncia la secretaria de ACEDIM. Además, en este tipo de academias no se hace ningún tipo de prueba de nivel, por lo que es imposible saber de qué punto parte cada alumno.

CONSEJOS PARA NO CAER EN EL ENGAÑO

Milagro López invita a la gente a reflexionar a la gente para que se dé cuenta de que “nadie puede hacer una oferta genérica ya que se está obviando hacer una valoración del nivel del alumno. Este tipo de ofertas no son claras, ni veraces, ni posibles”.

Además, desde ACEIA recomiendan tener en cuenta una serie de aspectos antes de elegir una academia para cursar sus estudios:

-Saber el número de años que lleva abierto el centro y cuál es su trayectoria profesional.

-Conocer cuál es el número de alumnos que certifican cada año para los niveles del Marco de Referencia de Europeo (A1, A2, B1, B2, C1 y C2), así como el porcentaje de aprobados en estos exámenes oficiales.

-El precio total del curso, y evitar firmar con entidades financieras.

-Informarse sobre el perfil de los profesores y de los recursos que se ofrecen a los estudiantes, tanto dentro como fuera del aula.