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La cadena Cuatro emitió anoche la primera entrevista que concede el Papa Francisco a una televisión española. Fue un judío, Henrique Cymerman, el encargado de realizar cada una de las preguntas cuyas respuestas no dejaron indiferente a nadie. El Pontífice, muy cercano, fue muy crítico con la situación actual que atraviesa el mundo y, sobre todo, la Iglesia.

Francisco I se ha caracterizado por ser muy cercano a la gente y por crítico con las riquezas del mundo. Así lo demostró ayer cuando mostró su preocupación por el desempleo juvenil que hay en los países europeos, lo que para él es consecuencia de un sistema económico que “ya no se aguanta, que para sobrevivir debe hacer la guerra”.

El periodista judío le preguntó por el antisemitismo, lo que el Papa relacionó con las corrientes políticas de derechas. Bergoglio mostró la figura de un Pontífice que critica el papel de la Iglesia hoy en día y que quiere sacar a la luz los archivos de la Segunda Guerra Mundial escondidos en el Vaticano.

Bergoglio admite que tiene problemas con el protocolo, aunque eso precisamente es lo que le ha dado la popularidad de la que goza en estos momentos. Un Papa que quiere que le recuerden como “era un buen tipo, hizo lo que pudo, no fue tan malo”. 

De esta manera, Francisco I no dejó indiferente a nadie y fue aplaudido por todos los españoles en cada palabra que dijo.