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El consumidor Rob Eaglesman, de 38 años, estaba comprando
la comía del día, como solía hacer de forma habitual. La sorpresa se produjo
cuando al ir a degustar un plato de sopa, al abrir el envase hermético, se
encontró con un ingrediente no deseado: un guante de látex azul.

“Abrí el bote y ví que dentro estaba la sopa y el guante de
goma, ni siquiera lo he tocado”
. La empresa productora Marks & Spencer ha
se ha puesto en contracto con Eaglesman para tratar el asunto de una manera
pacifica, aunque el suceso ya ha dado la vuelta al mundo, incluyendo un vídeo en
el que sale el propio Rob enseñando el envase.