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Önder Aytac nunca imaginó que un tuit en su cuenta tuviera tanta repercusión.

Hay que retroceder hasta el año 2012 para irse al quid de la cuestión. Este famoso periodista turco publicó un mensaje en el que rechazaba, de forma peculiar, que el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, anunciara que se cerraban las escuelas privadas operadas por un movimiento religioso.

El propio periodista es miembro de Gülen, este fenómeno del que hablamos, que en la actualidad se opone a la dirección política.

El tuit, en concreto, decía lo siguiente: “Ciérrelas, mi jefe”.

Sin embargo, en ese mensaje se le escapó una simple letra. Ustam en turco significo jefe, maestro. Por desgracia- aunque no sabemos si accidentalmente o no- puso una 'k' al final, convirtiendo ese término en un insulto.

De esta manera, el periodista podría acabar diez meses en prisión. No es sorpresa esta situación ya que Turquía está en el 'ojo del huracán' por sus duras medidas de represión a sus ciudadanos en las redes sociales.