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La seguridad en las discotecas de España tuvo un antes y un después con el desgraciado suceso que tuvo lugar en el Balcón de Rosales el 15 de noviembre de 2008. Allí, Alfonso Ussía Caballero, un chaval de tan sólo 18 años, era brutalmente agredido por los porteros de ese local nocturno de Madrid, hasta el punto de llegar a matarle.

Cinco años más tarde- aunque por suerte la situación no ha llegado a este punto- un local de ocio nocturno en Madrid ha sido protagonista de otro desgraciado suceso. Allí el jefe de seguridad de la sala Rococó propinó varias patadas a un joven en la cabeza, que presuntamente “había agredido”, según han señalado fuentes del local” a una chica en el interior de la discoteca.

¿Es realmente habitual que los porteros de discoteca se tomen la justicia por 'su mano' en estos casos? ¿Ha habido un cambio significativo en materia legislativa tras la muerte de Álvaro Ussía? Vicente Pizcueta, portavoz de la Asociación Pronoche, señala que el suceso que tuvo lugar hace un par de semanas en la sala Rococó de Madrid no muestra la tendencia real de la noche en España.

“Ha sido un hecho absolutamente extraordinario. No es algo que esté pasando ni en Madrid ni en el resto de España. Estamos por debajo de las cifras medias en tipo de accidente y altercado. No quiero restarle importancia a este asunto pero hay que señalar que en Madrid salen de noche cerca de 500.000 personas cada fin de semana y que sólo por un caso estamos generando alarma social“, apunta Pizcueta.

El también portavoz de la Asociación de Empresarios del Ocio y el Turismo de Madrid destaca que desde comienzos de los años 2000 existe una demanda empresarial evidente de introducir un filtro para ocupar el puesto de portero de discoteca o también denominados, controladores de acceso, que “curiosamente se atendió” cuando se produjo la brutal paliza a Ussía.

“Llevamos pidiendo que hubiera un regulación en este sentido y tuvimos que esperar a ese accidente para que se mejoraran las condiciones. Antes de ese momento, con el curso de controlador de acceso era suficiente para trabajar en un local nocturno. Una vez sucedió ese incidente en Balcón de Rosales, Madrid, Cataluña, Galicia y Comunidad Valenciana piden un examen obligatorio que realiza la Academia de Policía”, destaca.

Los informes realizados al respecto corroboran los datos que ofrecen los empresarios de la noche madrileña. Según los datos de la aseguradora Eos Risq en 2011, justo tres años más tarde del fallecimiento de Ussía, las agresiones y los altercadores habían descendido aproximadamente un 40% en la Comunidad de Madrid. 

“No nos valía con la legislación que teníamos en la mano. Era bastante inadecuada para una parcela importante que necesitaba una profesionalización. Junto al examen se incluyó como condición necesaria que los controladores de acceso no tuvieran antecedentes penales- una decisión que acabó con muchas de las mafias que hacían negocio de la noche“, concluye Pizcueta.

LOS PORTEROS RECHAZAN LA VIOLENCIA

Solamente en la Comunidad de Madrid trabajan más de 4.000 porteros, muchos más de los que hay en el resto de las CCAA. Rubén es uno de ellos. Trabaja en una discoteca céntrica de Madrid- de la que nos señala que prefiere “no dar su nombre”- desde el año 2007. Como explica a Qué.es, la situación en la noche ha cambiado desde hace unos años, debido a las duras condiciones que tienen que pasar para superar todos los exámenes.

“El filtro antes era muy reducido. Ahora, hay que ser mayor de edad, tener los papeles en regla, no tener antecedentes penales y por último aprobar un examen. Se ha profesionalizado nuestro trabajo. A título personal me parece bien porque no todos los porteros tenemos porque ser 'unos matones'. Yo no he pegado a nadie en mi trabajo y podría decirte de cientos de compañeros que están en la misma situación”, señala.

Para Rubén, la sociedad tiene una idea preconcebida y con muchos prejuicios sobre la labor de los porteros de discoteca. “Se nos ve con un físico determinado, con el pelo rapado y con una imagen seria y de querer 'joder' a la gente pero cuando yo me pongo en la puerta del local en el que trabajo intento hacerlo igual de bien mi trabajo que el resto de personas“, argumenta.

Rubén explica que en muchas ocasiones son los propios clientes los que les obligan a actuar. “El alcohol, las drogas… Hay determinados factores que hacen que muchos de ellos tengan dotes de agresividad superior a lo normal. Y ahí entra nuestro papel: el de controlar y supervisar para que no se altere o se formen peleas dentro de los locales. Nos pagan por ello igual que a cualquier otra persona que está en plena actividad laboral”, concluye.

EL CAMINO PREVIO A SER PORTERO DE DISCOTECA 

En algunas comunidades autónomas las exigencias son más altas que en otras. Por ejemplo, en Madrid no es obligatorio el obtener un certificado acreditativo del personal de Control de Accesos a espectáculos públicos. Sin embargo, en Cataluña los aspirantes deben asistir a un curso de un mes de duración y con una carga lectiva de 60 horas. Su precio ronda entre los 150 y los 200 euros.

Una vez superado ese 'escalón', el siguiente paso es el del examen. Preguntas sobre la Constitución Española, código de prevención de riesgos y socorro en caso de emergencias, tenencia de armas, horas de establecimientos de cada comunidad autónoma, prevención de avalanchas, tenencia de armas…

Por último, los aspirantes deben superar un test psicotécnico en el que los factores que han de evaluarse son los más importantes a tener en cuenta en caso de conflicto: agresividad y hostilidad en caso de algún conflicto en pleno desarrollo de su actividad laboral.

¿Cuál es el sueldo medio de un portero de discoteca? Rubén nos cuenta que hay muchas diferencias dependiendo de la dimensión del local y la zona en la que se trabaja. “No es lo mismo ser portero de discoteca de la Joy que un de bar de 'mala muerte' al que entra muy poca gente”, destaca. Por desgracia, tenemos casos de porteros que cobran entre 50 y 60 euros la noche pero lo normal suele ser percibir por cada jornada entre 120 y 150 euros. De todas formas, la crisis ha jugado un papel muy importante en esta profesión, como en la mayoría de ellas”, apunta.

El suceso que tuvo lugar en Madrid a comienzos de febrero deja claro que sigue habiendo- por mínimos que sean- problemas con los porteros de discoteca. Desde ProNoche señalan que no han sido capaces de desvelar si era un controlador de acceso o era un vigilante privado, lo que sí aseguran es que el local no se encuentra en su asociación, que cuenta con los “locales más prestigiosos” de la noche madrileña. 

Ese factor es clave para determinar la problemática del asunto. Lo que sí parece claro- a tenor de los datos- es que la profesionalización de los porteros en España ha contribuido a mejor la seguridad de la noche en nuestro país.