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Ikea ha hecho público que un bebé ha muerto ahogado mientras jugaba en su cuna con el cable de una lámpara de pared que vende la empresa sueca, según Ria Novosti.

Otro niño, que no pasaba del año de edad, estuvo muy cerca de que le ocurriera lo mismo pero fue salvado a tiempo.

La empresa sueca Ikea no ha revelado en qué lugar del mundo han tenido lugar los hechos, pero ha pedido a sus clientes que dejen de utilizar las lámparas de la línea Smila. Otra de las alternativas que han sugerido es que los clientes se pasen por alguno de sus establecimientos donde les darán un conjunto de herramientas gratuitas para poder fijar el cable a la pared.

Este modelo de lámpara salió al mercado en 1999 y desde entonces se han vendido 23 millones.